Regreso a la siniestralidad | |
De: Fernando R. Ortega
Fecha: Abril 2006
Origen: Derecho de Tráfico y Circulación
“Un total de 101 personas murieron en los 84 accidentes mortales de tráfico ocurridos desde las 15:00 horas del pasado viernes, 7 de abril, inicio de la operación salida de las vacaciones de Semana Santa, hasta las 24:00 horas de este domingo.
Según informó la Dirección General de Tráfico (DGT), la operación retorno de este año no se cerrará hasta la medianoche de este lunes, ya que esta jornada es festiva en Cataluña, Comunidad Valenciana, La Rioja, Navarra y el País Vasco. En esos 84 accidentes hubo además 56 heridos graves y 61 leves. El día de mayor siniestralidad fue, de momento, este domingo, día en el que 18 personas fallecieron en 15 accidentes mortales, en los que además hubo 18 heridos graves y 26 de carácter leve”.
Este recorte de noticia se puede leer a la hora de escribir este artículo, en todos los diarios. Nos falta cerrar, todavía, el regreso en las Comunidades en las que hoy, Lunes de Pascua, es festivo. Me temo que volveremos a batir récords.
No podemos decir que la DGT se olvide de los conductores. Las campañas están casi inaguantablemente presentes en nuestras vidas. La realidad es que existen infinidad de carteles luminosos en todas las carretras españolas. Las radios, los periódicos, las cadenas de televisión, no cesan en insistir en que lo importante es volver, que tengamos cuidado, etc, etc, etc.
Sin embargo, pese a celebrar todo este empeño, obviamos unos datos que son escalofriantes y que sinceramente, es donde está la madre del cordero y nos hace diferentes al resto de Europa.
Lean este resumen: “La circulación de regreso a Madrid ha registrado retenciones y paradas en la A-4, A-2, A-1, A-3, AP-6 y N-VI, sobre todo, que sumaban más de 100 kilómetros. También la AP-7 mostraba nivel amarillo en diferentes tramos en dirección a Barcelona. En la A-4 había tráfico lento en La Carolina y Santa Elena (Jaén), Almuradiel, Manzanares, Puerto Lápice y Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) y Tembleque (Toledo). También había retenciones la A-1 en Somosierra (Madrid); la A-3 en Villares del Saz (Cuenca) y Villerejo de Salvanés (Madrid); la A-2 en Torija (Guadalajara); y la AP-6 y la N-VI en El Espinar (Segovia).
La AP-7 acumulaba retenciones en Castellbisbal, Gelida, La Roca del Vallés (Barcelona), Macanet de la Selva (Gerona) y Altafulla y Salou (Tarragona).”
Pero esto no es lo único: el dato está en este párrafo que podía leer ayer, domingo, en el diario El Mundo: “(...) Durante el operativo especial puesto en marcha por la DGT, que concluirá mañana lunes, se prevén 15,6 millones de desplazamientos en las carreteras españolas (...)”. Entre el Viernes de Dolores y el Miércoles Santo, se preveían más de 18 millones.
Nos enfrentamos a un dato coyuntural absolutamente demoledor. No creo que haya leyes, campañas, asignaturas, consejos suficientes para combatir y controlar estas cifras. En ningún pais de Europa, se produce un movimiento migratorio de semejante envergadura, en tan escaso período de tiempo. Y éste y ningún otro dato es el que hay que resaltar y estudiar.
No existe país que se permita que, cada vez que hay un período de dos o tres días de vacaciones, mueran más de cien personas (más las heridas que suman miles al cabo del año) en la carretera.
Ya no es cuestión ni de Gobiernos, ni de CCAA, ni de ayuntamientos. Creo que todas las Administraciones Públicas son conscientes del problema y gastan mucho dinero de todos los contribuyentes en recordarnos esta lacra social.
No creo que los españoles seamos los peores conductores del mundo (si nos asomamos a Portugal, Túnez o Grecia es para llorar), ni que nuestras carreteras sean las peor conservadas de toda la Europa de los 25. Ni mucho menos.
Aquí, en España, contamos con un fenómeno socio-económico que nos hace únicos y por eso requiere medidas únicas y no comparadas.
Más de 16 millones de desplazamientos en unas horas no es un fenómeno nuevo, ni baladí, ni superficial. Es un fenónemo que tiene que ver con la sociedad moderna, dinámica que es España. El ocio y el huir de las prisones de las grandes cuidades, nos hace distintos a todos los paises de nuestro entorno.
Según la DGT, a finales de 2004, había en España más de 26 millones de vehículos y más de 23 millones de conductores. Estas cifras son espeluznates ya que no hay cifras similares en Europa. Si en España hay 14 millones de hogares, hay ya casi dos vehículos por hogar. En Holanda, Gran Bretaña, Francia, hay miles de hogares en los que no hay ni un sólo vehículo.
Este fenómeno, el de la siniestralidad vinculado al ocio, debe ser analizado, insisto, como único en Europa y tomar medidas únicas ya que los elementso que configuran este elevado número de muertos, no es sólo el carné por puntos, más limitaciones o más campañas.
Llevo años escribiendo y siempre mantengo la misma tesis. Con más restricciones, con más multas y más represión, jamás se conseguirá, aunque importemos sistemas de otros paises, resultados positivos.
Nuestra singularidad, esos 16 millones de desplamientos en horas, requieren que todas las Administraciones tomen cartas en el asunto: se trata de conciliar, sobre todo, el derecho al trabajo con el derecho a tener unas vacaciones dignas.
No se trata de tener cada periodo vacacional, sucesivos “11-M” y nadie haga nada por remediarlo. Todos somos víctimas. El Puente de Mayo está, otra vez, asomando la nariz en el calendario. ¿Cuántos serán esta vez?. En nombre de todos: extremen la prudencia.
Fernando R. Ortega.
Abogado.
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