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Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar.

Ficha:
  • Órgano MINISTERIO DEL INTERIOR
  • Publicado en BOE de
  • Vigencia desde 17 de Octubre de 1998. Esta revisión vigente desde 03 de Marzo de 2001
Versiones/revisiones:

Sumario

Norma afectada por
10/12/2006
D 103/2006 de 1 Dic. CA Illes Balears (medidas técnicas de las máquinas de juego de tipo B)
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Téngase en cuenta la disposición adicional del D [BALEARES] 103/2006, 1 diciembre, sobre medidas técnicas de las máquinas de juego de tipo B («B.O.I.B.» 9 diciembre), que deroga el presente artículo en el ámbito de la comunidad autónoma de las Illes Balears. Ir a Norma Téngase en cuenta la disposición adicional del D [BALEARES] 103/2006, 1 diciembre, sobre medidas técnicas de las máquinas de juego de tipo B («B.O.I.B.» 9 diciembre), que deroga el presente artículo en el ámbito de la comunidad autónoma de las Illes Balears. Ir a Norma Téngase en cuenta la disposición adicional del D [BALEARES] 103/2006, 1 diciembre, sobre medidas técnicas de las máquinas de juego de tipo B («B.O.I.B.» 9 diciembre), que deroga el presente artículo en el ámbito de la comunidad autónoma de las Illes Balears. Ir a Norma
19/3/2006
D 19/2006 de 10 Mar. CA Illes Balears (regulación de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego)
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Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma Véase la disposición adicional segunda del D [BALEARES] 19/2006, 10 marzo, regulador de determinados aspectos del régimen jurídico aplicable a la instalación de máquinas de juego («B.O.I.B.» 18 marzo), que establece: «Quedan sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears los artículos 28.1, 28.3, 28.4, 34.2, 37.2, 37.3, 46.2, 49, 51 (éste último, únicamente en lo que afecte al boletín de situación) y 58 del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de máquinas recreativas y de azar». Ir a Norma
7/10/2004
D 84/2004 de 1 Oct. CA Illes Balears (régimen jurídico de las salas de juego)
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Véase el número 2 de la disposición derogatoria del D [BALEARES] 84/2004, 1 octubre, sobre régimen jurídico de las salas de juego («B.O.I.B.» 7 octubre), que establece: «Queda sin efecto en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears la sección 3ª del capítulo III del Título II del Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar (...)». Ir a Norma
3/3/2001
Ir a Norma OM Interior 26 Feb. 2001 (actualización del precio de la partida y de los premios máximos en las máquinas recreativas y previsiones necesarias para su adaptación al euro)
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Cuantía del número 2 del artículo 6 actualizada por el apartado 1.º de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo). Ir a Norma Cuantía del número 3 del artículo 6 actualizada por el apartado 1.º de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo). Ir a Norma Cuantía de la letra a) del artículo 7 actualizada por el apartado 1.º de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo). Ir a Norma Cuantía de la letra h) del artículo 7 actualizada por el apartado 1.º de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo; corrección de errores «B.O.E.» 10 marzo). Ir a Norma Cuantía del artículo 8 actualizada por el apartado 1.º de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo). Ir a Norma Cuantía de la letra c) del artículo 7 actualizada por el apartado 1.º de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo). Ir a Norma Téngase en cuenta que el apartado 2.º.1 de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo), establece que "El precio máximo de la partida fijado en el número 1 del apartado primero de esta Orden será de 20 céntimos de euro." Ir a Norma Téngase en cuenta que el apartado 2.º.2 de la O.M. 26 febrero 2001, por la que se actualiza el precio de la partida y los premios máximos en las máquinas recreativas y se dictan las previsiones necesarias para su adaptación al euro («B.O.E.» 2 marzo), establece que "El precio máximo de la partida fijado en el artículo 10.a) del Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar será de 6 euros." Ir a Norma

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Desde la aprobación del Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar, por Real Decreto 593/1990, de 27 de abril, modificado por Real Decreto 259/1993, de 19 de febrero, han ocurrido una multiplicidad de acontecimientos, fundamentalmente de naturaleza jurídica, que tienen como consecuencia la falta de viabilidad en estos momentos de la mencionada disposición.

Así, en primer lugar, ni el mencionado Reglamento de 1990, ni su posterior reforma fueron comunicados a la Comisión Europea, lo cual supuso el incumplimiento de lo dispuesto en la Directiva 83/189/CEE, de 28 de marzo, por la que se establece un procedimiento de información en materia de las normas y reglamentaciones técnicas.

Una vez iniciado el procedimiento de notificación previsto en la mencionada Directiva, la Comisión Europea, en posteriores requerimientos al Gobierno español, puso de manifiesto la existencia de varias contravenciones del derecho comunitario en el Reglamento de 1990, fundamentalmente tres: la ausencia de una cláusula de reconocimiento mutuo que garantice a las máquinas recreativas procedentes de otros Estados miembros de la Unión, homologadas con arreglo a especificaciones técnicas similares a las españolas, poder circular en nuestro país; la inclusión de referencias al concepto de importación, así como a los derivados de licencia o permiso de importación, para aludir al tráfico de productos intracomunitarios; y la obligación de indicar el fabricante y el país de origen en la máquina.

Es, pues, claro que el Reglamento de 1990 tiene, desde el punto de vista del derecho comunitario, graves problemas tanto formales como de contenido. De lo anterior se deduce que para cumplir de manera adecuada las exigencias formuladas reiteradamente por la Comisión Europea, en relación con el Reglamento de 1990, no existe otra salida que la depuración radical del ordenamiento jurídico español en esta materia.

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En segundo lugar, junto al problema planteado por la contravención del derecho comunitario, desde el punto de vista del derecho interno, se han producido otros acontecimientos que vienen a incidir, aún más, en la imposibilidad de mantener la situación normativa descrita.

En este sentido, en virtud de la Ley Orgánica 9/1992, de 23 de diciembre, de transferencia de competencias a las Comunidades Autónomas que accedieron a la autonomía por la vía del artículo 143 de la Constitución, se puso en marcha un proceso de ampliación competencial para este tipo de Comunidades, que se ha visto culminado con la reforma de los correspondientes Estatutos de Autonomía (Leyes Orgánicas 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8, 9, 10 y 11/1994, todas de 24 de marzo), incluyendo en los mismos el contenido de la mencionada legislación estatal de transferencias.

En lo que al juego afecta, el proceso antes descrito ha supuesto que, junto a las siete Comunidades Autónomas que venían disfrutando de competencia exclusiva en la materia desde los años ochenta (País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, Navarra, Canarias y Comunidad Valenciana), ahora las restantes diez Comunidades Autónomas tienen ese mismo nivel competencial (Asturias, Cantabria, La Rioja, Murcia, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura, Islas Baleares, Madrid, y Castilla y León).

Esto es, frente a la situación existente en el momento en que se aprueba el Reglamento de 1990, cuando había una fractura casi radical entre aquellas Comunidades Autónomas donde el Estado era competente para cualquier actuación en materia de juego, y aquéllas donde no lo era prácticamente para ninguna, ahora se ha pasado a un nuevo modelo que generaliza esta segunda posición. Ello necesariamente, y una vez finalizados ya todos los procesos de transferencia de personal y servicios a las Comunidades Autónomas en este sector, tiene como consecuencia que la normativa reguladora de un ámbito concreto del juego, como son las máquinas recreativas y de azar, sea, salvo en aspectos colaterales donde intervengan títulos estatales específicos como el comercio exterior, una competencia exclusiva de cada una de las diecisiete Comunidades Autónomas.

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En tercer lugar, como argumento adicional que avala la necesidad de proceder a la reforma, se encuentran los Estatutos de Autonomía de Ceuta y Melilla. En efecto, ambos Estatutos, aprobados por Leyes orgánicas 1 y 2/1995, de 13 de marzo, respectivamente, aluden al juego como competencia de ambas Ciudades, si bien la intensidad del título no es la misma que para las diecisiete Comunidades Autónomas arriba mencionadas.

En efecto, a ambas Ciudades les corresponde el ejercicio de potestades en materia de casinos, juegos y apuestas que se concretan en facultades de administración, inspección y sanción, y en la potestad normativa reglamentaria, de acuerdo, en este último caso, con los términos que establezca la legislación general del Estado. Es decir, aquí no estamos en presencia de una competencia autonómica exclusiva vetada al Estado, sino que es la propia norma estatutaria la que establece un reparto de potestades en la materia y asigna a la instancia estatal la facultad de dictar la legislación general, lo cual le habilita de forma excluyente para aprobar el marco regulador de este sector y aquellos temas sometidos a reserva de ley en el mismo.

Al haberse operado ya el correspondiente traspaso de personal y servicios a las Ciudades de Ceuta y Melilla en la materia, resulta urgente que el Estado ejerza su facultad normativa general y proceda a adecuar, en el ámbito de sus competencias, aquellos preceptos del antiguo Reglamento que han devenido obsoletos. En efecto, si no se produjera la reforma, ambas Ciudades vendrían obligadas a aplicar normas parcialmente caducas, pero no susceptibles de ser modificadas por sus respectivas Asambleas.

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En cuarto lugar, los argumentos anteriormente expuestos, junto con el simple devenir del tiempo, en un sector tan enormemente dinámico, a nivel tecnológico y económico, como es el juego, vendrían a servir de soporte suficiente a la modificación del Reglamento de 1990 que, por otra parte, se limita en una gran mayoría de temas a una simple actualización técnica y al cumplimiento de las exigencias de la Unión Europea.

No obstante, no cabe dejar de lado la última jurisprudencia de nuestro Tribunal Constitucional que, como culminación de una línea que se venía ya apuntando en los últimos años, mantiene posiciones muy restrictivas respecto a las facultades que el Estado puede ejercer, derivadas de la cláusula de supletoriedad del derecho estatal contenida en el artículo 149.3 de la Constitución. Así, por todas, la sentencia 61/1997, de 20 de marzo, ha dejado sentado que dicha cláusula no es un título competencial a favor del Estado y que la supletoriedad ha de ser inferida por el legislador autonómico con arreglo a las reglas ordinarias de interpretación del derecho.

Esta es la situación que se ha planteado con el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar de 1990, que por mor de los acontecimientos descritos ha devenido, salvo para Ceuta y Melilla, en dependiente de la voluntad autonómica para su aplicación.

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En este cúmulo de circunstancias jurídicas, algunas de ellas aparentemente contradictorias entre sí, el nuevo Reglamento intenta dar solución armónica a un conflicto que, por un lado, le obliga a derogar una normativa nula y a modificarla, por otro, le impide hacerlo, y por último, le requiere, además, como en el caso de Ceuta y Melilla, la aprobación de un nuevo marco regulador.

Con estas premisas, la delimitación del ámbito de aplicación de esta norma tiene una serie de perfiles específicos que conviene resaltar:

  • a) En primer lugar, para satisfacer las demandas reiteradas y apremiantes de la Comisión Europea, e incluir los requerimientos planteados por aquélla, se modifica parcialmente en cuanto a su contenido el Reglamento de 1990, derogándose y aprobándose uno nuevo, sin embargo, en aras a una mayor seguridad jurídica, y se da cumplimiento al procedimiento de información en materia de normas y reglamentaciones técnicas previsto en la Directiva 83/189/CEE, del Consejo, de 28 de marzo, y sus modificaciones, así como en el Real Decreto 1168/1995, de 7 de julio, por el que se regula la remisión de información en materia de normas y reglamentaciones técnicas.
  • b) En segundo lugar, circunscribe su aplicación directa a las Ciudades de Ceuta y Melilla, que son las únicas donde el Estado tiene potestades específicas en relación con el juego, precisando aquellos limitadísimos aspectos de su regulación que, por estar amparados en títulos competenciales estatales concretos, son de aplicación general a todas las Comunidades Autónomas.
  • c) En tercer lugar, como consecuencia de lo anterior, en línea con la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, serán las Comunidades Autónomas las que hayan de determinar la normativa aplicable en esta materia.

En su virtud, a propuesta del Ministro del Interior, oído el Consejo de Consumidores y Usuarios, previa aprobación del Ministro de Administraciones Públicas, de acuerdo con el Consejo de Estado, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 2 de octubre de 1998,

DISPONGO:

Artículo 1

1. Se aprueba el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar, que a continuación se inserta.

2. Lo dispuesto en el presente Reglamento será de aplicación a las Ciudades de Ceuta y Melilla, excepto los artículos 31 y 32 que, en virtud del artículo 149.1.10.ª de la Constitución, serán de aplicación en todo el territorio nacional.

Artículo 2

Se autoriza al Ministro del Interior, previa propuesta de la Comisión Nacional del Juego, a:

  • a) Actualizar, cada tres años y en función del índice de precios al consumo, la cuantía de los premios y el precio de la partida a que se contrae el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar.
  • b) Dictar las disposiciones de desarrollo del Reglamento.

Artículo 3

Se mantiene en vigor el anexo VI del Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar, aprobado por Real Decreto 877/1987, de 3 de julio, en lo que no se oponga a lo dispuesto en el Reglamento aprobado por el presente Real Decreto y se autoriza al Ministro del Interior para corregirlo o modificarlo en lo que sea necesario para su adaptación a lo establecido en el nuevo Reglamento.

Dicho anexo VI tendrá, a todos los efectos, la consideración de Reglamento especial de Policía de Salones Recreativos a que se refiere el artículo 74 del vigente Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, aprobado por Real Decreto 2816/1982, de 27 de agosto.

DISPOSICION DEROGATORIA UNICA

Queda derogado el Real Decreto 593/1990, de 27 de abril, que aprueba el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar, así como su modificación a través del Real Decreto 259/1993, de 19 de febrero, y cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto y en el Reglamento aprobado por el mismo.

RD 259/1993 de 19 Feb. (modifica parcialmente el Regl. de máquinas recreativas y de azar, aprobado por RD 593/1990 de 27 Abr.) RD 593/1990 de 27 Abr. (Regl. de máquinas recreativas y de azar)

DISPOSICION FINAL UNICA

El presente Real Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».