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Decreto 187/2010, de 19 de octubre, del Gobierno de Aragón, por el que se declara Bien de Interés Cultural el Conjunto Histórico de Teruel.

Ficha:
Versiones/revisiones:

El artículo 12 de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural Aragonés establece que los bienes más relevantes del Patrimonio Cultural de Aragón serán declarados Bienes de Interés Cultural y serán inscritos en el Registro Aragonés de Bienes de Interés Cultural.

En el apartado segundo del citado artículo 12, entre las diferentes categorías de Bienes inmuebles de Interés Cultural, se encuentra la de Conjunto de Interés Cultural que a su vez comprende distintas figuras, entre otras la de Conjunto Histórico. Esta figura se define como la agrupación continua o dispersa de bienes inmuebles, que es representativa de la evolución de una comunidad humana por ser testimonio de su cultura o de su historia, que se constituye en una unidad coherente y delimitable con entidad propia, aunque cada elemento por separado no posea valores relevantes.

Asimismo, la Ley 3/1999 de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, señala, en su artículo 16, que la declaración de un Conjunto de Interés Cultural podrá afectar al entorno de éste, delimitado en la misma declaración en atención a la incidencia que cualquier alteración de dicho entorno pueda tener en los valores propios del Conjunto o en su contemplación. La declaración de Conjunto de Interés Cultural es compatible con la existencia de inmuebles singulares declarados Bienes de Interés Cultural, cuyo régimen jurídico será de preferente aplicación.

Por otro lado, la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés, en el apartado primero de su Disposición Transitoria Segunda, establece que la tramitación y los efectos de los expedientes de declaración de Monumentos, Jardines, Conjuntos, Sitios Históricos y Zonas Arqueológicas, incoados con anterioridad a su entrada en vigor, quedarán sometidos a lo dispuesto en ella, en la categoría que corresponda.

Mediante Resolución de 2 de junio de 1978, de la Dirección General del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos, se incoa expediente para la declaración del Conjunto Histórico de Teruel.

El expediente se ha continuado conforme a lo previsto en la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, modificada por la Ley 4/1999, de 13 de enero, y el Decreto Legislativo 2/2001, de 3 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón, acordándose, por Resolución de 29 de junio de 2001 de la Dirección General de Patrimonio Cultural su delimitación provisional y procediendo a la apertura de un periodo de información pública en el se presentaron alegaciones por el Ayuntamiento de Teruel.

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 18 de la Ley del Patrimonio Cultural Aragonés, se solicitaron los informes preceptivos a las Comisiones Provinciales del Patrimonio Cultural y de Ordenación del Territorio de Teruel, que se manifestaron favorablemente a la declaración, así como del Ayuntamiento de Teruel.

Asimismo, por Resolución de 22 de octubre de 2007, de la Dirección General de Patrimonio Cultural, se concedió el trámite de audiencia a los interesados en el procedimiento y se modificó la delimitación provisional de Conjunto Histórico y su entorno de protección, sin que hubiera ninguna manifestación al respecto.

En su virtud, conforme a lo dispuesto en el artículo 21 de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, a propuesta de la Consejera del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, y previa deliberación, el Gobierno de Aragón, en su reunión del día 19 de octubre de 2010, dispongo:

Primero. Objeto.

Es objeto del presente Decreto declarar Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, el Conjunto Histórico de Teruel.

La descripción y delimitación concreta del Conjunto y de su entorno se recogen en los Anexos I y III de este Decreto.

Segundo. Régimen jurídico.

El régimen jurídico aplicable a los Conjuntos de Interés Cultural es el previsto en la Sección Segunda, del Capítulo I, del Título II, de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, los Títulos VI y VII de la misma, así como cuantos preceptos sean de aplicación general a los Bienes de Interés Cultural.

Las medidas de tutela del Conjunto Histórico se establecen en el anexo II de este Decreto.

Tercero. Plan Especial de Protección.

De acuerdo con lo dispuesto en los artículo 41 y siguientes de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, la declaración de Conjunto Histórico determinará la obligación para el Ayuntamiento afectado de redactar y aprobar uno o varios Planes Especiales de protección del área afectada por la declaración u otro instrumento de planeamiento urbanístico que cumpla, en todo caso, las exigencias establecidas en la citada Ley.

Desde la aprobación definitiva del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico o instrumento similar, el Ayuntamiento interesado será competente para autorizar directamente las obras que desarrollen el planeamiento aprobado y que afecten únicamente a inmuebles no declarados Bienes de Interés Cultural (Monumentos) ni comprendidos en su entorno, debiendo dar cuenta al Departamento responsable de Patrimonio Cultural de las autorizaciones o licencias concedidas en el plazo máximo de diez días desde su otorgamiento.

Cuarto. Publicidad.

El presente Decreto será publicado en el Boletín Oficial de Aragón y se notificará al Ayuntamiento de Teruel.

Asimismo, esta publicación sustituirá a la notificación personal de acuerdo con lo previsto en el artículo 59.5 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

El Presidente del Gobierno de Aragón,

 

Marcelino Iglesias Ricou
La Consejera de Educación, Cultura y Deporte,
Mª Victoria Broto Cosculluela

ANEXO I.
Descripción del Conjunto Histórico de Teruel y de su entorno de protección.

El Conjunto Histórico de Teruel comprende el recinto histórico de origen medieval, parte del Arrabal creado a partir de mediados del s.XIII, el antiguo barrio del Calvario y el Primer Ensanche de principios del s.XX. La topografía del enclave marca el desarrollo urbano de la ciudad: en origen se sitúa en lo alto de una meseta aislada y, a lo largo de ocho siglos, se van superponiendo diversas actuaciones urbanísticas y construcciones representativas de distintas épocas para formar el actual conjunto.

El Centro Histórico, de carácter eminentemente defensivo, ha conservado algunos lienzos de la muralla que rodeó la ciudad adaptándose al perímetro del promontorio; otros lienzos quedan ocultos por las construcciones adosadas en la expansión del s.XVIII. También ha conservado dos de sus portales (Portal de San Miguel o de la Traición y Portal de Daroca o de la Andaquilla) y algunas de las torres que la reforzaron (Torreón de Ambeles, Torreón de la Lombardera, Torreón de San Esteban y otros torreones ocultos en patios o edificaciones). El interior del recinto medieval conserva su primitivo trazado urbano, con escasas modificaciones. Posee un parcelario fundamentalmente definido en época medieval, con parcelas de poco frente y mucho fondo que se adaptan a la orografía y en las zonas llanas configuran manzanas notablemente regulares, aunque en la actualidad ese parcelario está desapareciendo mediante agregaciones de parcelas y construcciones de tipología colectiva.

Fuera del recinto, el Arrabal, surgido en el s.XIII, no conserva vestigios de su amurallamiento, pero sí mantiene en buena medida su trazado medieval, sus principales ejes de articulación y bastantes muestras de arquitectura popular. También en este barrio aparecen zonas desvirtuadas con tipologías y materiales propios del desarrollismo de los años 60, en edificios con volúmenes abusivos.

La zona de las Menas de los Arcos o antiguo barrio del Calvario, configurado en el s.XIX sobre algunas construcciones anteriores y adosándose en algunos casos al acueducto, presenta un conjunto de calles irregulares y estrechas con bastantes ejemplos de arquitectura popular.

Finalmente, el Primer Ensanche, configurado a partir de 1930 gracias a la construcción en 1929 del Viaducto que permitió la expansión de la ciudad hacia el sur, conserva el trazado y la arquitectura representativos del racionalismo de los años 30, inspirado en el modelo de Ciudad-Jardín.

Dentro de este conjunto destacan numerosas edificaciones, entre ellas: Muralla de Teruel, Acueducto Los Arcos, torres mudéjares de las iglesias de San Martín y El Salvador, Catedral de Santa María de Mediavilla y su techumbre mudéjar, Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Francisco, torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, Casa de la Comunidad, Palacio del Marqués de Tosos, diversos edificios modernistas (Casa Ferrán, Casa El Torico, Casa La Madrileña, Casa Bayo), historicistas (edificio del Archivo Histórico Provincial, Casino y Teatro Marín, Escalinata, Viaducto, antigua Sucursal del Banco de España, Biblioteca Pública del Estado) y racionalistas ( casa Barco, ampliación de la antigua Jefatura de Sanidad, Escuela de Artes y Oficios).

En cuanto al entorno de protección establecido, se ha delimitado teniendo en consideración aquellas zonas que reúnen valores históricos, morfológicos, de integración del paisaje y de relación con los elementos naturales y visuales.

ANEXO II.
Medidas de Tutela relativas al Conjunto Histórico de Teruel.

Para conservar este legado y garantizar que se mantengan los valores que han motivado la declaración de la ciudad de Teruel como Conjunto Histórico, es necesario, dadas sus características y según establece la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés en su artículo 18.4, determinar las medidas de tutela que a continuación se relacionan:

Generales para todo el Conjunto Histórico

1. Protección de la trama urbana

1.1. Se protegerán y conservarán las tramas urbanas que han justificado la declaración de este Conjunto Histórico. Para ello se seguirán los criterios particulares de cada una de las tramas, expuestos posteriormente.

1.2. Excepcionalmente, se podrán permitir remodelaciones urbanas, pero sólo en caso de que impliquen una mejora de las relaciones con el entorno territorial o urbano o eviten los usos degradantes para el propio Conjunto.

2. Protección del recinto amurallado

Se tendrá en cuenta que las Murallas de Teruel son un Monumento Declarado Bien de Interés Cultural y por lo tanto se tenderá a la recuperación de este elemento para el Conjunto Histórico. Para ello se atenderá a lo dispuesto en el punto 9.2. de estas medidas de tutela.

3. Edificaciones existentes

3.1. Se tenderá a conservar todas las edificaciones existentes mediante obras de rehabilitación/consolidación, a no ser que se justifiquen como elementos perturbadores para el Conjunto.

3.2. Obras permitidas en edificaciones existentes:

Se podrán realizar obras de adecuación, mejora y acondicionamiento de los edificios existentes.

Excepcionalmente y en casos debidamente justificados por cuestiones de habitabilidad o por declaraciones de ruina del edificio, podrán admitirse otro tipo de obras tales como conservación de fachada y reconstrucción interior o demolición completa, siempre que previamente sea aprobado el proyecto del nuevo edificio que habrá de ser redactado en función del valor ambiental del que se derriba y de su contribución a la conservación general del carácter del Conjunto.

3.3. Habitabilidad:

En el caso en que no se puedan cumplir las condiciones de habitabilidad, se tendrá en cuenta que, según el criterio de aplicación en obras de ampliación, modificación, reforma o rehabilitación marcado por el Código Técnico de la Edificación en el Capítulo I artículo 2, se pueden justificar medidas alternativas que permitan soslayar el incumplimiento del CTE si existe incompatibilidad entre éste y el grado de protección del edificio.

3.4. Declaración de ruina:

En los casos de declaración de ruina, se atenderá a lo dispuesto en el artículo 258.6. de la Ley 3/2009, de 17 de junio, de Urbanismo de Aragón y, por lo tanto, en función de la protección del edificio, no se podrá proceder a su demolición.

4. Edificaciones de obra nueva

4.1. Procedente de derribo:

En los casos en que según lo expuesto anteriormente proceda el derribo, la nueva edificación tenderá a conservar la tipología de la edificación existente con anterioridad al derribo, y a su integración en el Conjunto.

4.2. Solares:

En los solares en que no exista información sobre edificaciones anteriores, la nueva edificación deberá integrarse en el entorno, atendiendo a las tipologías tradicionales de la zona donde se ubique.

4.3. Criterios para la integración

4.3.1. Coherencia con las tipologías existentes:

La integración no ha de llevar necesariamente a un mimetismo arquitectónico y sí, deseablemente, a una coherencia con las edificaciones existentes. No se aconseja la utilización mimética en edificios de nueva planta de los elementos decorativos tradicionales, si bien éstos pueden tomarse como base para una reinterpretación de los mismos.

Se debe hacer un análisis previo de los tipos, elegir aquel que mejor encaje según las necesidades establecidas y hacer un reinterpretación del mismo, aunque tendiendo a mantener sus invariantes.

4.3.2. Sencillez compositiva:

Las nuevas intervenciones en edificios quedarán marcadas por la sencillez compositiva, la simplicidad y la neutralidad, a no ser que por el carácter público del edificio se justifique otro tipo de solución.

4.3.3. Relación interior-exterior del edificio:

Debido a una lógica constructiva propia del concepto de edificio, se tenderá a evitar una escisión entre planta y envolvente (fachadas, cubierta, etc.) que conduciría a una práctica ambientalista, donde la envolvente se convierte en el ámbito escénico en el que se desarrolla una determinada función económica.

5. Obras de urbanización

5.1. En las obras de urbanización (pavimentación, renovación de redes, fuentes, etc.) se prestará especial atención al diseño y al empleo de materiales para la consecución de una calidad ambiental adecuada.

5.2. En nuevas pavimentaciones se exigirá un cuidadoso tratamiento de la superficie, atendiendo a las características del entorno, y se cuidará especialmente la localización y diseño de los elementos superpuestos al pavimento, como tapas de registro, rejas interceptoras, etc.

5.3. Se prohíben las instalaciones urbanas, eléctricas, telefónicas y cualesquiera otras, tanto aéreas como adosadas a fachada, que se canalizarán soterradas; las intervenciones que se realicen en el conjunto deberán contemplar la ocultación de las instalaciones que no lo estén. Las antenas de televisión, las pantallas de recepción de ondas, los equipos de climatización y los dispositivos similares se situarán en lugares que no perjudiquen a la imagen urbana o parte del conjunto.

6. Tráfico y aparcamiento

El tejido urbano característico de Teruel típicamente medieval no permite el desarrollo de un tráfico indiscriminado y no puede absorber el aparcamiento que de éste se deriva. El Plan Especial de Protección a desarrollar deberá plantear una estricta clasificación, limitación y, donde sea necesario, eliminación de tráfico, con la consiguiente resolución de los problemas urbanísticos que esta acción pueda crear.

7. Rótulos

7.1. Los anuncios, rótulos publicitarios y señalización que se realice dentro del Conjunto Histórico de Teruel deberán ser armónicos con el Conjunto y se ajustarán a la Ordenanza de Ornato Público en el Conjunto Histórico de Teruel.

7.2. Se velará por que los rótulos que se ubiquen en planta baja se coloquen dentro de los huecos de las fachadas, permitiendo así conservar la composición de huecos original de las mismas.

7.3. En los casos en los que esté permitida su ubicación encima de las partes macizas del edificio, se velará por que se coloquen discretos rótulos de letras sueltas de hierro forjado, bronce, acero o similar.

8. Visuales

Dada la ubicación del Conjunto Histórico de Teruel, con una orografía de grandes contrastes, cualquier intervención en el Conjunto o en los espacios de entorno que puedan afectar a las visuales del mismo, deberá estudiarse en profundidad de modo que no se produzcan afecciones que alteren negativamente o perturben la visión del Conjunto, distorsionando su imagen y características.

9. Arqueología

9.1. En cualquier tipo de obra de carácter público o privado que afectase al subsuelo del ámbito del Conjunto Histórico, deberán llevarse a cabo sondeos arqueológicos previos a la concesión de licencia municipal de obras.

Los resultados de dichos sondeos, tanto si son negativos como positivos, se comunicarán a la Dirección General de Patrimonio Cultural, que emitirá resolución al respecto.

9.2. En el supuesto de que existan indicios de conservación de restos en altura o sobre rasante, enmascarados por construcciones posteriores, deberá realizarse, en la fase de derribo de dichas construcciones, el correspondiente control y seguimiento arqueológicos, comunicándolo también a la Dirección General de Patrimonio Cultural.

Ámbito del Centro, Arrabal y Calvario

10. Parcelaciones y agregaciones:

10.1. No se permitirán parcelaciones ni agrupaciones de parcelas, salvo casos excepcionales y debidamente justificados, en que se demuestre que no se produce ruptura de la modulación del tejido propio de la zona y que contribuyen a la conservación general del Conjunto.

10.2. En dichos casos excepcionales, será precisa la aprobación previa de esquemas de volúmenes que tengan presente la relación de la nueva parcela con su entorno y las visuales sobre ella desde los lugares públicos en que sea visible.

10.3. El Plan Especial de Protección a desarrollar deberá establecer las edificabilidades permitidas resultantes de la agregación. Hasta la redacción de este instrumento, la edificabilidad resultante de la agregación será igual a la que exista previamente, debiendo de recaer en los espacios preexistentes y no permitiéndose su redistribución.

11. Alineaciones:

11.1. Se protegerá la trama urbana existente y por lo tanto no se permitirá la modificación de las alineaciones, siendo característico en este ámbito que la línea de edificación coincida con las alineaciones, sin retranqueos.

11.2. Siguiendo este criterio, la creación de un patio abierto a fachada recayente en espacio público, que modifica la línea de edificación, se considerará un cambio de alineación.

12. Alturas:

12.1. Hasta del redacción del Plan Especial de Protección a desarrollar se mantendrán las alturas de los edificios existentes y sólo excepcionalmente se permitirá el aumento de altura en aquellas edificaciones que así lo establezca el PERI del Centro Histórico o un estudio especial en cada caso para los ámbitos no afectados por la regulación del PERI del Centro Histórico.

12.2. Del mismo modo, en aquellas edificaciones en las que la altura constituya un elemento perturbador del Conjunto Histórico, se tenderá a su disminución en tanto no se redacte el nuevo Plan Especial de Protección del mismo.

12.3. La altura de los edificios de nueva planta se ajustará a las determinaciones del PERI del Centro Histórico o deberá justificarse según un estudio especial de cada caso en el resto de ámbitos. Se prestará especial atención a las alturas de edificación del resto de la calle o manzana, sobre todo si en ella existen edificaciones de interés monumental o ambiental.

12.4. La altura de las fachadas secundarias tampoco podrá perturbar la visión del Conjunto Histórico.

13. Composición y materiales:

13.1. Volúmenes:

En la composición de volúmenes de nuevas edificaciones, o en modificaciones de volumen en edificaciones existentes, se tendrán en cuenta las características singulares del entorno, su modulación, variedad y movimiento de formas.

13.2. Fachadas:

13.2.1. Se tenderá a la proporción vertical de los huecos, salvo que se demuestre que el diseño relaciona coherentemente el edificio y su entorno en una solución de huecos diversa.

13.2.2. Las líneas maestras de la composición de las fachadas responderán a las de la tipología tradicional del entorno, analizando los ritmos de relación hueco-macizo, tipología y proporción de huecos y elementos superpuestos a las fachadas (aleros, balcones, molduras, recercados...), preferentemente predominando el macizo sobre el hueco. Estas líneas maestras servirán como base para el diseño del edificio, y no como elementos sueltos a copiar de forma mimética.

13.2.3. No se permitirán los cuerpos volados cerrados, a no ser que estén debidamente justificados. Se admiten balcones de cerrajería y miradores acristalados siempre y cuando se justifiquen según el apartado anterior.

13.2.4. Las plantas bajas se consideran parte inseparable del resto de fachadas. Se buscará una adecuada proporción de huecos y macizos, no pudiendo ser completamente diáfanas, a no ser que se justifique debidamente.

13.2.5. Se prohíbe la imitación de materiales de cualquier tipo, debiéndose utilizar éstos en su verdadero carácter y sentido constructivo, sin falseamiento de fábricas y funciones.

La utilización de la piedra puede adquirir diversas modalidades. En algunas ocasiones dicha utilización puede ser un elemento disonante y, a no ser que se justifique debidamente lo contrario, no se permitirán:

  • Aplacados de fachada ostensiblemente presentados como tales.

  • Utilización de la piedra pulimentada o con brillo (incluidos mármoles).

  • Mamposterías concertadas muy poco naturales.

13.2.6. Se prestará especial atención al color y textura de los materiales de fachada, teniendo presentes la entonación y vibración del entorno. Las soluciones nuevas que se proyecten se especificarán con detalle y se justificarán, relacionándolas con los ámbitos a los que afecte visualmente la nueva edificación.

  • Se recomienda el empleo de revocos en tonos similares a los existentes (ocres, térreos, naturales...) y la utilización de texturas lisas.

13.2.7. Bajo las condiciones anteriores no se proscribe ningún tipo de material, siempre que su empleo esté debidamente justificado por su adecuación al diseño del edificio y al ambiente que le rodea.

13.2.8. Tanto las fachadas secundarias que den a espacios públicos, semipúblicos, o a espacios privados visibles desde el exterior, como las medianeras que no se prevean cubrir en un periodo corto de tiempo, se tratarán como si fueran fachadas principales, atendiendo al diseño global del edificio.

13.3. Cubiertas:

13.3.1. El cubrimiento de los edificios será con tejado inclinado de teja curva árabe y su pendiente se situará entre el 25% y el 35%, a no ser que se justifique debidamente otra solución alternativa en función del entorno, del propio diseño global del edificio o por convertirse en un espacio público o semipúblico. En el caso de que se permitiera una cubierta plana privada, bajo los condicionantes anteriores, ésta será no transitable.

13.3.2. No se permitirán terrazas ni huecos aterrazados en cubierta, ni siquiera cuando éstos estén incluidos en el faldón de la misma, debido a la afección que éstas producen sobre la visión general del Conjunto.

13.3.3. En caso de colocar canalones y/o bajantes exteriores, estos serán de sección circular y de material metálico, preferiblemente zinc o cobre.

13.3.4. En edificios de nueva planta, se cuidará la colocación de chimeneas de ventilación o extracción de humos, intentando unificar las distintas salidas a cubierta mediante una correcta distribución de las zonas de servicios. En rehabilitaciones de edificios se intentará usar las chimeneas existentes, aunque para ello se deban utilizar medios mecánicos de ventilación. En relación con los sombreros de dichas chimeneas, se procurará diseñar o utilizar un acabado digno y coherente con el entorno y con el diseño global del edificio.

13.4. Carpinterías

Se recomiendan carpinterías de madera, aunque se admiten otros materiales siempre que su color, magnitud del cerco y bastidor armonicen con el ambiente del entorno y con el propio diseño del edificio.

El acabado será preferiblemente en tonos oscuros, evitando la imitación de madera por los motivos explicados en el apartado 11.2.5. de fachadas.

13.5. Cerrajerías

Se tenderá a la simplicidad y neutralidad de las cerrajerías, sin producir imitaciones engañosas de modelos antiguos.

Se deberán justificar las soluciones en función del tipo existente en el entorno (en general, la tipología de balcón básica en Teruel es de balcones con balaustres verticales de perfil metálico macizo y pasamanos de pletina metálica, todo en tonos oscuros) y también en función del diseño global del edificio.

Ámbito del primer Ensanche:

14. Agregaciones:

Hasta la redacción del Plan Especial de Protección, en el caso de que se agreguen parcelas se seguirán respetando los retranqueos obligatorios existentes antes de la agregación, no permitiendo la ocupación de los espacios que fueran libres privados.

15. Alineaciones y retranqueos:

Se mantendrán las alineaciones actuales en la trama urbana y los retranqueos marcados para la edificación, respetando los espacios libres privados y públicos. No se permitirán construcciones en estos espacios, salvo casos debidamente justificados.

Entorno de protección del Conjunto Histórico:

16. Criterios generales de intervención

El volumen, la tipología, la morfología y el cromatismo de las intervenciones en los entornos de protección del Conjunto no podrán alterar el carácter del área ni perturbar la visualización del mismo. La integración del Conjunto Histórico de Teruel con el entorno territorial o urbano en el que se ubica debe mantenerse e incluso recuperarse, quedando para ello establecido dicho entorno de protección.

ANEXO III.
Planos de delimitación del Conjunto Histórico de Teruel y de su entorno de protección.