Real Decreto 1178/1992, de 2 de octubre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas del Bachillerato. (Vigente hasta el 7 de noviembre de 2007) | |
La Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo, ha definido las características básicas del Bachillerato, sus objetivos generales, su organización en materias comunes, materias propias de cada modalidad y materias optativas, y ha establecido también las materias comunes. El Real Decreto 1700/1991, de 29 de noviembre, ha desarrollado la estructura del Bachillerato, fijando las materias propias de sus distintas modalidades y otros aspectos generales de la organización de sus enseñanzas. Ha destacado también que éstas han de cumplir una triple finalidad educativa: de formación general, de orientación de los alumnos y de preparación de los mismos para estudios superiores.
De acuerdo con la distribución de competencias que se deriva de la Constitución, y conforme a lo establecido en el artículo 4 de la Ley Orgánica 1/1990, corresponde a las Comunidades Autónomas establecer el currículo de los distintos niveles, etapas, ciclos, grados y modalidades del sistema educativo.
En todo caso, los mencionados currículos han de incorporar las correspondientes enseñanzas mínimas, cuya fijación es competencia exclusiva del Gobierno como garantía de una formación común para todos los españoles y de la validez de los títulos correspondientes. Todo ello sin perjuicio de que las Comunidades Autónomas, de conformidad con el principio de cooperación de los poderes públicos, colaboren con el Gobierno en la determinación de los aspectos básicos del currículo.
Corresponde ahora establecer las enseñanzas mínimas del Bachillerato en sus materias comunes y en las materias propias de cada modalidad. Esta regulación debe hacerse para los distintos elementos del currículo que el artículo 4 de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo define como aspectos básicos del mismo. Consecuentemente, el presente Real Decreto establece, en sendos anexos, los objetivos, contenidos mínimos y criterios de evaluación para las materias comunes y para las propias de cada modalidad del Bachillerato, y el correspondiente horario mínimo para su impartición.
Las enseñanzas mínimas han de asegurar que se cumplan las finalidades educativas que la Ley ha asignado al Bachillerato: favorecer la madurez intelectual y humana de los alumnos, así como en conocimientos y habilidades que les permitan desempeñar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia; y prepararles, en fin, para estudios posteriores, sean universitarios, sean de naturaleza profesional. Estas finalidades han de estar presentes de forma equilibrada en el Bachillerato, que también ha de atender debidamente a las distintas vías que se abren al estudiante al acabarlo: los estudios universitarios y otros estudios superiores, o la incorporación a la vida activa.
Por otro lado, y de acuerdo con los principios generales que han de regir la actividad educativa, según la misma Ley Orgánica 1/1990, artículo 2, apartado 3, las enseñanzas mínimas del Bachillerato han de establecerse de manera flexible y abierta, de modo que las Administraciones educativas puedan fomentar la autonomía docente de los centros y la participación del alumnado. Tal planteamiento abierto permite y exige al profesorado adecuar la docencia a las características de los alumnos y a la realidad educativa de cada centro. A los Profesores, en consecuencia, corresponde programar la docencia para desarrollar en la práctica las virtualidades del currículo establecido.
Los objetivos educativos de las enseñanzas mínimas fijadas en el anexo están formulados por materias, en términos de capacidades que se espera que los alumnos alcancen mediante las correspondientes enseñanzas, y que, a su vez, se relacionan con las capacidades de carácter más general que, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 26 de la Ley Orgánica 1/1990, el Bachillerato ha de contribuir a desarrollar.
Para cada materia es preciso, por otra parte, establecer aquellos contenidos que son indispensables para alcanzar las capacidades propuestas como objetivos.
Tales contenidos son de diferente naturaleza. Algunos se refieren a conceptos, a conocimientos de hechos y de principios; otros, a procedimientos, o modos de saber hacer en la correspondiente disciplina; los hay, en fin, consistentes en actitudes relacionadas con valores y pautas de acción. Los conjuntos de contenidos, en que se organizan los elementos mínimos de cada materia del Bachillerato, no presentan por separado esa triple clase de contenidos, pero los incluyen siempre. Son conjuntos, por otra parte, que no han de ser interpretados como unidades didácticas o temáticas, ni tampoco tienen por que ser desarrollados en la programación académica en el orden en que se presentan.
En consonancia con lo previsto en el artículo 4 de la Ley Orgánica 1/1990,los contenidos básicos de las enseñanzas mínimas no requieren más del 55 % del horario escolar para las Comunidades Autónomas con lengua oficial distinta del castellano, y del 65 % para aquellas que no la tienen.
Los criterios de evaluación, que constan de un enunciado y una breve explicación del mismo, establecen el tipo y grado de aprendizaje que se espera que alcancen los alumnos en relación con las capacidades indicadas en los objetivos de la materia. Su nivel de cumplimiento ha de ser medido en el contexto de los objetivos educativos, con flexibilidad y no de forma mecánica.
Tales criterios de evaluación, por otra parte, han de servir al profesorado para evaluar no sólo los aprendizajes de los alumnos, sino todo el proceso de enseñanza y de aprendizaje en el grupo de alumnos.
En el establecimiento de las enseñanzas mínimas del currículo de Bachillerato adquieren una gran relevancia los elementos metodológicos y epistemológicos propios de las disciplinas que configuran las materias. Esta relevancia, por otra parte, se corresponde con el tipo de pensamiento y nivel de capacidad de los alumnos que, al comenzar estos estudios, han adquirido en cierto grado el pensamiento abstracto formal, pero todavía no lo han consolidado y deben alcanzar su pleno desarrollo en él. El Bachillerato ha de contribuir a ello, así como a la consolidación y desarrollo de otras capacidades sociales y personales.
La especialización disciplinar, por otra parte, ha de ir acompañada de un enfoque genuinamente pedagógico, que atienda a la didáctica de cada una de las disciplinas. Como principio general, hay que resaltar que la metodología educativa en el Bachillerato ha de facilitar el trabajo autónomo del alumno, potenciar las técnicas de indagación e investigación, y las aplicaciones y transferencias de lo aprendido a la vida real. Por otra parte, la especialización disciplinar debe complementarse con la presencia en las distintas materias de contenidos educativos imprescindibles en la formación de los ciudadanos, como son la moral y cívica, la educación para la paz, para la salud, para la igualdad entre los sexos, educación ambiental, educación sexual, educación del consumidor y educación vial.
En un momento en que las diferencias personales en capacidades específicas, motivación e intereses suelen estar bastante definidas, las enseñanzas del Bachillerato han de permitir que los alumnos cursen sus estudios de acuerdo con sus preferencias gracias a la elección de una modalidad concreta y de unas determinadas materias optativas. Ello les permite emprender itinerarios educativos personalizados, acordes con sus aptitudes, motivación e intereses.
Son enseñanzas, por tanto, que han de contribuir a orientar a los alumnos en un determinado camino educativo, y también profesional, resultando interesantes y valiosas, tanto para alumnos altamente motivados y orientados por un claro proyecto de estudios superiores, universitarios o profesionales, cuanto para aquellos otros, jóvenes o adultos, que deseen cursar el Bachillerato como forma básica de acceso a un nivel cultural más alto.
El presente Real Decreto ha sido consultado con las Comunidades Autónomas, en el seno de la Conferencia de Consejeros titulares de Educación, así como con los distintos sectores de la comunidad educativa, recogiendo el espíritu de cooperación que en la propia Ley Orgánica 1/1990, de Ordenación General del Sistema Educativo, se enuncia como principio que debe presidir el desarrollo pleno de la reforma emprendida.
En su virtud, a propuesta del Ministro de Educación y Ciencia, con informe del Consejo Escolar del Estado, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 2 de octubre de 1992, dispongo:
A efectos de lo dispuesto en este Real Decreto, se entiende por currículo del Bachillerato el conjunto de objetivos, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación que han de regular la práctica docente en estas enseñanzas.
El currículo del Bachillerato tendrá como objetivo desarrollar en los alumnos las siguientes capacidades:
Dominar la lengua castellana y, en su caso, la lengua propia de la Comunidad Autónoma.
Expresarse con fluidez y corrección en una lengua extranjera.
Analizar y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo y los antecedentes y factores que influyen en él.
Comprender los elementos fundamentales de la investigación y del método científico.
Consolidar una madurez personal, social y moral que les permita actuar de forma responsable y autónoma.
Participar de forma solidaria en el desarrollo y mejora de su entorno social.
Dominar los conocimientos científicos y tecnológicos fundamentales y las habilidades básicas propias de la modalidad escogida.
Desarrollar la sensibilidad artística y literaria como fuente de formación y enriquecimiento cultural.
Utilizar la educación física y el deporte para favorecer el desarrollo personal.
En el anexo I del presente Real Decreto se especifican, para las diferentes materias, tanto comunes como propias de cada modalidad de Bachillerato, las enseñanzas mínimas del currículo a que se refiere el artículo 4, apartado 2, de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre.
En el anexo II del presente Real Decreto se establece, para las diferentes materias tanto comunes como específicas de cada modalidad de Bachillerato, el horario escolar correspondiente a los contenidos básicos de las enseñanzas mínimas, de conformidad con lo dispuesto en el mencionado artículo 4, apartado 2, de la Ley Orgánica 1/1990.
Las Administraciones educativas competentes establecerán el currículo del Bachillerato, del que formarán parte, en todo caso, las enseñanzas mínimas fijadas en este Real Decreto.
Al establecer el currículo del Bachillerato, las Administraciones educativas fomentarán la autonomía pedagógica y organizativa de los centros, favorecerán el trabajo en equipo de los profesores y estimularán la actividad investigadora de los mismos a partir de su práctica docente.
Los centros educativos que impartan el Bachillerato completarán y desarrollarán el currículo mediante la elaboración de proyectos y programaciones curriculares, con objetivos, contenidos, metodología y criterios de evaluación, que respondan a las características de los alumnos. Las Administraciones educativas prestarán para ello el oportuno apoyo y orientación.
1. La evaluación de las enseñanzas del Bachillerato se realizarán teniendo en cuenta los objetivos educativos y los criterios de evaluación establecidos en el currículo.
2. Los profesores evaluarán tanto los aprendizajes de los alumnos como los procesos de enseñanza y su propia práctica docente.
3. En la evaluación del aprendizaje de los alumnos, que se realizará por materias, los profesores considerarán el conjunto de las materias del correspondiente curso, así como la madurez académica de los alumnos en relación con los objetivos del Bachillerato y sus posibilidades de progreso en estudios posteriores.
El Ministerio de Educación y Cultura, previo informe de las Comunidades Autónomas, determinarán los elementos básicos de los informes de evaluación, así como los requisitos formales derivados del proceso de evaluación que sean precisos para garantizar la movilidad de los alumnos.
1. Para poder cursar el segundo año de Bachillerato será preciso haber recibido calificación positiva en las materias de primero con dos excepciones como máximo.
2. Los alumnos que no promocionen a segundo curso por haber tenido una evaluación negativa en más de dos materias deberán cursar de nuevo todas las materias de primero.
3. Los alumnos que al término del segundo curso tuvieran pendientes de evaluación positiva más de tres materias deberán repetir el curso en su totalidad. A efectos de esta disposición se considerará una sola materia aquella que se curse con la misma denominación en los dos años del Bachillerato.
4. La permanencia en el Bachillerato en régimen escolarizado será de cuatro años, como máximo.
5. Las disposiciones contenidas en los apartados 2, 3 y 4 del presente artículo no afectan a los alumnos que cursen el Bachillerato por otro régimen de enseñanza, de adultos o a distancia.
1. Las Administraciones educativas fijarán las materias optativas del Bachillerato, así como el número de ellas que los alumnos deberán cursar en cada uno de los cursos del Bachillerato.
2. Los alumnos podrán elegir como materias optativas no sólo las que resulten de lo previsto en al apartado anterior, sino también cualesquiera de las materias definidas como propias de las diferentes modalidades, de acuerdo con lo que al efecto determinen las Administraciones educativas en función de las posibilidades de organización de los centros.
Las Administraciones educativas establecerán las condiciones en las que un alumno que ha cursado el primer año del Bachillerato dentro de una determinada modalidad podrá pasar al segundo en una modalidad distinta.
1. Los profesores favorecerán la adquisición, por parte de los alumnos, de las capacidades que este Real Decreto establece como objetivos para el Bachillerato, en su artículo 2, y de las capacidades específicas propias de cada materia académica, enunciadas en el anexo I.
2. La metodología didáctica del Bachillerato favorecerá la capacidad del alumno para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos apropiados de investigación. De igual modo subrayará la relación de los aspectos teóricos de las materias con sus aplicaciones prácticas.
3. En su práctica docente, los profesores atenderán a los principios pedagógicos que inspiran las enseñanzas mínimas del currículo y a la didáctica específica de las materias que imparten.
1. En virtud de lo establecido en el artículo 29 de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, los alumnos que cursen satisfactoriamente el Bachillerato en cualquiera de sus modalidades recibirán el título de Bachiller. Para obtener este título será necesaria la evaluación positiva en todas las materias.
2. De acuerdo con lo establecido en el artículo 41 de dicha Ley, los alumnos que hayan terminado el tercer ciclo de grado medio de las enseñanzas de Música o Danza obtendrán el título de Bachiller si superan las materias comunes del Bachillerato. El Ministerio de Educación y Cultura establecerá las condiciones de expedición del mismo para estos alumnos.
3. El título de Bachiller facultará para acceder a los ciclos de formación profesional de grado superior, y a los estudios universitarios. En este último caso será necesaria la superación de una prueba de acceso, que, junto a las calificaciones obtenidas en el Bachillerato, valorará, con carácter objetivo, la madurez académica de los alumnos y los conocimientos adquiridos en él.
Asimismo facultará para acceder a grados y estudios superiores de enseñanzas artísticas, previa superación de la correspondiente prueba.
1. Con el fin de dar cumplimiento a lo establecido en la disposición adicional segunda de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, la Religión Católica será materia de oferta obligatoria para los centros, que asimismo organizarán actividades de estudio orientadas por un Profesor. Al comenzar el Bachillerato, los padres o tutores de los alumnos, o estos mismos si son mayores de edad, manifestarán a la dirección del centro la elección de una de las dos opciones citadas, sin perjuicio de que la decisión pueda modificarse en el comienzo de cada curso escolar.
2. La determinación del currículo de la Religión Católica corresponderá a la jerarquía eclesiástica.
3. La evaluación de las enseñanzas de la Religión Católica se realizará de forma similar a la de las otras materias, si bien, dado el carácter voluntario que tales enseñanzas tienen para los alumnos, las correspondientes calificaciones no serán tenidas en cuenta en las convocatorias que, dentro del sistema educativo y a los efectos del mismo, tales como acceso a estudios universitarios y obtención de becas de estudios, realicen las Administraciones Públicas y en las cuales deban entrar en concurrencia los expedientes académicos de los alumnos.
1. El presente Real Decreto, que se dicta en virtud de la habilitación que confiere al Gobierno el artículo 4, apartado 2, de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, y en uso de la competencia estatal para la ordenación general del sistema educativo y para la fijación de las enseñanzas mínimas recogida en la disposición adicional primera, 2, a) y c), de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación, tiene carácter de norma básica.
2. Corresponde al Ministro de Educación y Cultura y a los órganos competentes de las Comunidades Autónomas dictar, en el ámbito de sus competencias, cuantas disposiciones sean precisas para la ejecución y desarrollo de lo establecido en este Real Decreto.
El presente Real Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Dado en Madrid a 2 de octubre de 1992.
- Juan Carlos R. -
El Ministro de Educación y Ciencia,
Alfredo Pérez Rubalcaba.
A.- Materias comunes:
Educación Física.
Filosofía I y II.
Historia.
Lengua Castellana y Literatura I y II.
Lenguas Extranjeras I y II.
B.- Modalidad de Artes:
Dibujo Artístico I y II.
Dibujo Técnico I y II.
Fundamentos de Diseño.
Historia del Arte.
Imagen.
Técnicas de Expresión GráficoPlástica.
Volumen.
C.- Modalidad de Ciencias de la Naturaleza y Salud:
Biología.
Biología y Geología.
Ciencias de la Tierra y Medioambientales.
Dibujo Técnico I y II.
Física.
Física y Química.
Matemáticas I y II.
Química.
D.-Modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales:
Economía.
Economía y Organización de Empresas.
Geografía.
Griego I y II.
Historia del Arte.
Historia del Mundo Contemporáneo.
Historia de la Música.
Latín I y II.
Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales I y II.
E.- Modalidad de Tecnología:
Dibujo Técnico I y II.
Electrotecnia.
Física.
Física y Química.
Matemáticas I y II.
Mecánica.
Tecnología Industrial I y II.
Materias comunes
EDUCACIÓN FÍSICA
Introducción
La Educación Física en esta etapa está orientada, fundamentalmente, a profundizar y perfeccionar el conocimiento del propio cuerpo y de sus posibilidades motrices. No significa esto que solamente haya que desarrollar contenidos ya trabajados en la etapa anterior, también se propone el aprendizaje de nuevos contenidos, que contribuyan a ampliar y mejorar las capacidades ya adquiridas.
En el contexto de la sociedad actual, el proceso formativo que debe guiar la Educación Física se orienta en torno a dos ejes claros de actuación: La mejora de la salud, entendida no sólo como ausencia de enfermedad sino como responsabilidad individual y como construcción social. En esta concepción tiene cabida el desarrollo de componentes saludables de la condición física y la adopción de actitudes críticas ante las prácticas que inciden negativamente en la misma.
La orientación instrumental del perfeccionamiento de habilidades específicas: deportivas (convencionales, en el medio natural y recreativas) y de ritmo y expresión, para el disfrute activo del tiempo libre.
En esta etapa, y teniendo en cuenta las finalidades atribuidas al bachillerato, este proceso debe contribuir también a consolidar la autonomía plena del alumnado para satisfacer sus propias necesidades motrices. Para conseguir lo anterior es necesario completar los conocimientos referidos al saber con los relativos al saber hacer, de forma que teoría y práctica constituyan la esencia de la educación física, propiciando en los alumnos la adquisición de los procedimientos que les son necesarios para planificar, organizar y dirigir sus propias actividades, sin olvidar nunca su marcado carácter procedimental.
La práctica regular de actividades físicas adaptadas a los intereses y posibilidades del alumnado facilita la consolidación de actitudes de interés, disfrute, respeto, solidaridad y cooperación.
La participación en actividades basadas en el ritmo y la expresión constituye una vía para potenciar las posibilidades de expresión y comunicación.
Todos estos aspectos configuran una visión de la Educación Física como una materia que favorece el desarrollo de las distintas finalidades atribuidas al bachillerato.
Igualmente, en atención al carácter propedéutico del bachillerato, esta materia tratará de presentar distintas posibilidades orientadoras en la dirección de futuros estudios, ya sea en carreras universitarias o en ciclos formativos.
Objetivos
Planificar actividades físicas y deportivas que le permitan satisfacer sus propias necesidades y le sirvan como recurso para ocupar su tiempo libre.
Evaluar el nivel de condición física y elaborar y poner en práctica un programa de actividad física y salud, incrementando las capacidades físicas implicadas.
Participar en actividades deportivas (convencionales y recreativas), cooperando con los compañeros y valorando los aspectos de relación que las mismas conllevan.
Diseñar y realizar actividades físicodeportivas en el medio natural que contribuyan a su conservación y mejora.
Utilizar y valorar técnicas de relajación como medio de conocimiento personal y como recurso para reducir desequilibrios y aliviar tensiones producidas en la vida diaria.
Adoptar una actitud crítica ante las prácticas que tienen efectos negativos para la salud individual y colectiva.
Diseñar y practicar, en pequeños grupos, coreografías con una base musical como medio de comunicación y expresión creativa
Contenidos:
I. Condición física y salud:
1. Realización de pruebas de evaluación de la condición física saludable.
2. Beneficios y riesgos de la actividad física.
3. Práctica de sistemas y ejercicios para el desarrollo de las capacidades físicas.
4. Planificación del trabajo de las capacidades físicas relacionadas con la salud. Principios y factores a considerar.
5. Elaboración y puesta en práctica, de manera autónoma, de un programa personal de actividad física y salud, atendiendo a la frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad.
6. Hábitos y prácticas sociales que perjudican la salud: sedentarismo, consumo de sustancias tóxicas, etc.
7. Aceptación de la responsabilidad en el mantenimiento y/o mejora de la condición física.
II. Habilidades deportivas:
1. Perfeccionamiento de los fundamentos técnicos y principios tácticos de un deporte practicado en la etapa anterior.
2. Aprendizaje de las técnicas básicas y conocimiento de las reglas de juego de un deporte recreativo colectivo.
3. Práctica de técnicas específicas de actividades de pala y/o raqueta.
4. Perfeccionamiento y profundización de una actividad en el medio natural.
5. Planificación y organización de actividades en el medio natural.
6. Análisis de las salidas profesionales relacionadas con la actividad física.
7. Valoración de la incidencia de la práctica habitual de un deporte en la salud.
III. Ritmo y expresión:
1. El ritmo. Efectos sobre la actividad física.
2. Manifestaciones rítmicas. Origen y evolución histórica.
3. Práctica de movimientos danzados.
4. Exploración y utilización del espacio y el tiempo como elemento de expresión y comunicación.
5. Realización de actividades físicas, utilizando la música como fondo y/o apoyo rítmico.
6. Elaboración y representación de una composición individual o colectiva.
7. Reconocimiento del valor expresivo y comunicativo de las actividades practicadas.
Criterios de evaluaciónMejorar las capacidades físicas relacionadas con la salud, acercándose a los valores normales del entorno de referencia.
Realizar de manera autónoma un programa de actividad física y salud, utilizando las variables de frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad.
Diseñar y organizar actividades de carácter físicorecreativa para el empleo del tiempo libre, utilizando los recursos disponibles en el centro y en el entorno próximo)
Perfeccionar las habilidades específicas del deporte seleccionado y demostrar un dominio técnico y táctico en situaciones reales de práctica.
Elaborar composiciones corporales, teniendo en cuenta los elementos técnicos de las manifestaciones de ritmo y expresión, cooperar con los compañeros y transmitir un mensaje a los demás.
Perfeccionar las técnicas específicas de las actividades en el medio natural y organizar actividades en él.
Utilizar de manera autónoma alguna de las técnicas de relajación aprendidas, tomando conciencia de los beneficios que reporta para la mejora de la salud.
FILOSOFÍA I Y II
Filosofía I
Introducción
La Filosofía es un modo de saber racional peculiar, ya que no es una ---puesto que existen muchos sistemas filosóficos--- ni tampoco es ciencia. Como «reflexión radical y crítica», la Filosofía a lo largo de su Historia se ha ocupado de unos problemas específicos referidos a la totalidad de la experiencia humana.
Este curso debe exponer a los alumnos todos los problemas radicales de la Filosofía, ya que es el procedimiento más apropiado para lograr que entiendan la Historia de la Filosofía, es decir, los distintos intentos de solución.
La Filosofía, como materia del bachillerato, debe desempeñar las siguientes funciones: a) Propiciar una actitud reflexiva y crítica, acostumbrando a los alumnos a no aceptar ninguna idea, hecho o valor si no es a partir de un análisis riguroso.
Potenciar la capacidad de pensar de modo coherente, usando la razón como instrumento de persuasión y diálogo.
Aprender a pensar de modo autónomo, adoptando ante los problemas una actitud personal.
Integrar, en una visión de conjunto, la diversidad de conocimientos, creencias y valores.
Valorar la capacidad normativa de la Filosofía como instrumento de transformación y cambio.
Para cumplir estas funciones, un curso introductorio debe dotar a los alumnos de una estructura conceptual suficiente de carácter filosófico. Si han de adoptar una actitud crítica y reflexiva, se les debe dotar de criterios, habituándoles a exigir de las teorías o de los hechos -de modo especial los hechos sociales- un grado suficiente de evidencia o necesidad; si han de aprender a usar la razón, deberán conocer, al menos de modo práctico, las principales reglas de la lógica; si deben aprender a pensar de modo autónomo, aprendiendo filosofía a la vez que filosofan, se les debe exigir que traten de fundamentar lo que digan o escriban; y, si la filosofía debe servirles para alcanzar una concepción integrada de su mundo, debe proporcionarles una visión global del papel que desempeñan los distintos saberes y creencias, así como organización sistemática del propio quehacer filosófico.
Todo ello exige, no un tratamiento parcial de problemas filosóficos y científicos, sino una consideración integral de todos los problemas estructurales de la Filosofía: los que se refieren al conocimiento, a la realidad, al ser humano y al sentido de su acción, sobre todo en sociedad. Es decir, un curso introductorio, debe abordar todos los problemas filosóficos, porque sólo de este modo pueden hacerse cargo los alumnos de lo que ha significado y significa la Filosofía como saber acerca de la totalidad.
Al diseñar este curso, no se ha partido de una concepción determinada de la Filosofía sino sólo de un elenco de problemas básicos. El profesorado puede adoptar la perspectiva que le parezca más oportuna, aunque debe mantenerla a lo largo del curso. Es evidente que la tarea de introducir a la Filosofía se puede realizar desde cualquier consideración sistemática; pero lo esencial para que cumpla su función integradora, en el período de formación de la persona, es que presente a los alumnos una visión coherente de la Filosofía, sin limitarse a reflexiones aisladas sobre cuestiones inconexas o puntuales, privilegiando en exceso partes de la materia en detrimento de otras igualmente relevantes.
Se trata, por consiguiente, de un currículo abierto, que permite al profesorado un amplio margen de acción, con el único condicionante de que se traten todas las cuestiones fundamentales que han sido abordadas en la historia del pensamiento.
Objetivos
Adoptar una actitud crítica ante las cuestiones teóricas y prácticas, exigiendo que estén siempre debidamente fundamentadas.
Argumentar de modo racional y coherente los propios puntos de vista, ya sea de forma oral o escrita.
Utilizar el diálogo para contrastar y debatir diferentes puntos de vista.
Comprender los principales problemas filosóficos que se han tratado a lo largo de la Historia.
Emplear con propiedad y rigor los principales términos y conceptos filosóficos.
Analizar textos filosóficos en su coherencia interna, identificando los problemas y valorando críticamente los supuestos y las soluciones que proponen.
Conocer y valorar la importancia de la acción humana, libre y responsable, desde un punto de vista ético, técnico y artístico.
Adoptar una actitud crítica ante todo intento de justificación de las desigualdades sociales y ante toda discriminación, ya sea por sexo, raza, creencias u otras características individuales y sociales.
Valorar la capacidad normativa y transformadora de la razón para construir una sociedad más justa, en la que exista una efectiva igualdad de oportunidades.
Valorar los intentos por construir una sociedad mundial basada en el respeto a los derechos humanos individuales y colectivos, en la convivencia pacífica y en la defensa de la naturaleza.
Contenidos:
Para que este primer curso introductorio, ya en el bachillerato, cumpla el objetivo de plantear los problemas específicos de la Filosofía dentro de un cierto orden lógico, parece oportuno distribuirlos en seis núcleos temáticos, en cada uno de los cuales se introducen tres subtemas o unidades.
1. El saber filosófico: Se trata de proporcionar a los alumnos, a modo organizador, una visión de conjunto de lo que ha representado y representa el saber filosófico. Se debe presentar la especificidad de la perspectiva filosófica como actividad teórica diferente de las mitologías, de las religiones, de las ciencias y de la literatura. De igual modo, es preciso aclarar en qué sentido, desde sus orígenes, está estrechamente vinculada a su historia, totalmente necesaria para su comprensión.
Unidad 1. Especificidad del saber filosófico. Sentido y necesidad de la filosofía. La filosofía y su historia.
2. El conocimiento: Si la filosofía es un peculiar modo de saber, parece consecuente comenzar analizando la problemática que suscita el conocimiento humano, tanto desde el punto de vista psicológico como desde una consideración lógica gnoseológica. En este campo temático se deben presentar al alumnado los problemas filosóficos que se han ido generando históricamente en torno al conocimiento, como son el de la verdad, los posibles criterios de verdad y el alcance del conocimiento, tanto científico como filosófico. Asimismo, se debe hacer comprender a los alumnos la necesidad del rigor lógico, la coherencia del discurso y las reglas básicas de la argumentación.
Unidad 2. El conocimiento científico: orígenes, método y límites.
Unidad 3. Lógica formal e informal: falacias, paradojas y falsos argumentos.
Unidad 4. El problema de la verdad y de los criterios de verdad. Lenguaje y conocimiento filosófico.
3. La realidad: Este tercer campo temático debe dedicarse a los problemas filosóficos que plantea la realidad, es decir, todo el conjunto de objetividades no realizadas por el ser humano y que constituyen el mundo físico o la naturaleza.
Acceder a esta realidad ha sido una aspiración constante de la filosofía desde sus comienzos. Los problemas que plantea este entorno físico son, fundamentalmente, los cosmológicos y los metafísicos.
Las explicaciones científicas del mundo físico, así como los modelos teóricos sobre el universo, pueden ser un punto de partida, incluso muy útil, para que los alumnos potencien su sentido crítico ante teorías divergentes sobre el espacio, el tiempo, la constitución del cosmos, etc.
Las cuestiones clásicas de la metafísica, desde el mundo clásico hasta nuestra época, permitirán al alumnado aproximarse a problemas que, independientemente de la actitud que se adopte ante ellos, constituyen un repertorio ineludible de temas tratados en el pensamiento occidental.
Unidad 5. El mundo físico y la ciencia. Las cosmovisiones científicas.
Unidad 6. Metafísicas espiritualistas y materialistas.
Unidad 7. Los grandes problemas de la metafísica occidental.
4. El ser humano: Este núcleo temático, de acuerdo con el desarrollo lógico del currículo, sitúa al ser humano como una realidad intermedia entre lo natural y lo cultural. De ahí que pueda realizarse una consideración científica del hombre ---biológica, psicológica y antropológica---, para culminar con una antropología filosófica, en la que se planteen temas como la relación entre mente y cuerpo, la persona humana, libertad y determinismos, etc.
Unidad 8. Filogénesis, antropogénesis y sociogénesis.
Unidad 9. Naturaleza y cultura. Relativismo y universalismo.
Unidad 10. La reflexión filosófica sobre el ser humano.
5. La acción humana: En este núcleo temático se deben abordar todos los aspectos de la acción humana que estén vinculados con los valores y las normas que rigen a los individuos y a las sociedades humanas. Se debe tener en cuenta que algunos temas de ética han sido ya estudiados en el curso anterior. Por eso, en este apartado hay que analizar la fundamentación de las diversas teorías éticas.
Será preciso abordar, también, los aspectos esenciales del trabajo humano relacionados con la transformación de la naturaleza y de la sociedad mediante la tecnología, así como los problemas estéticos de la creación artística.
Interesa subrayar la relación entre la razón teórica y la práctica, así como la capacidad normativa e innovadora que dimana de esta relación.
Unidad 11. La acción transformadora: trabajo y tecnología.
Unidad 12. La creación artística y la reflexión sobre la obra de arte.
Unidad 13. Fundamentación de la ética. Autonomía y heteronomía moral.
6. La sociedad: En este último núcleo temático deberán tratarse aquellos aspectos de la sociedad que no han sido estudiados en los contenidos sobre ética de 4. o de la educación secundaria obligatoria ni en los núcleos temáticos anteriores. En concreto, todo lo referido a la organización social, económica, política y jurídica, así como las teorías sobre el origen de la sociedad y el Estado, el poder y su legitimación.
También tienen relevancia las cuestiones relacionadas con el Derecho y la Justicia, decisivas en una sociedad democrática, y, asimismo, las que se refieren a la capacidad humana para transformar el mundo.
Unidad 14. Interacción, cultura y estructura social.
Unidad 15. Derecho y Justicia. Orden económico y cambio social.
Unidad 16. Principales teorías sobre el origen de la sociedad y del Estado.
Criterios de evaluaciónReconocer problemas filosóficos y relacionarlos son los principales sistemas filosóficos que los han desarrollado.
Comentar textos filosóficos significativos, tanto desde un punto de vista comprensivo como crítico, identificando su contenido temático.
Realizar de forma individual y en grupo trabajos monográficos acerca de algún problema filosófico, utilizando información procedente de diversas fuentes.
Argumentar de forma oral y escrita, razonando los propios puntos de vista, sobre cuestiones de interés personal entre las que se abordan en los distintos núcleos temáticos.
Reconocer las características del conocimiento humano y justificar la necesidad de que, tanto las teorías como los hechos, tengan una fundamentación suficiente.
Reconocer los problemas que plantea la realidad y adoptar una actitud razonada y crítica ante las cuestiones de que se ocupan las cosmovisiones y la metafísica.
Conocer y valorar las distintas interpretaciones, científicas y filosóficas, sobre la especificidad del ser humano.
Conocer y analizar la naturaleza de las acciones humanas, en tanto que libres, responsables, normativas y transformadoras.
Reconocer y explicar las características de la vida en sociedad, la organización social y las distintas formas de gobierno.
Conocer y justificar la necesidad de que la razón humana se utilice para construir una sociedad más justa, democrática y solidaria.
Filosofía II
Introducción
Con la Filosofía II (Historia de la Filosofía) culmina el ciclo de educación filosófica en el bachillerato. Esta materia debe estar en una estrecha relación con la Filosofía de primer curso de bachillerato, ya que supone una profundización conceptual y una visión histórica de los grandes problemas que se han analizado en este curso en torno al conocimiento, la realidad, el ser humano, la acción y la sociedad.
La función que debe desempeñar la Historia de la Filosofía en el currículo de bachillerato es doble: por una parte, debe proporcionar una información básica que permita a los alumnos localizar filósofos y sistemas; y, por otro lado, debe atender a completar la formación filosófica, mediante el estudio y análisis de algunos de los filósofos más representativos de cada época.
La función informativa, sin embargo, no debe confundirse con una mera historiografía de todas las corrientes y tendencias filosóficas que ha habido en Occidente desde Grecia hasta nuestros días, ni menos aún como una simple doxografía, en la que aparezcan los distintos autores como creadores de opiniones filosóficas, sin mayor valor que el de la sucesión cronológica y la contraposición de pareceres. Conviene, no obstante, presentar al alumnado unas visiones de conjunto de cada época y un esquema de las principales tendencias y filósofos que las han representado. Esta función informativa, que puede realizarse como contextualización de la función formativa, no debe exigir desarrollos historiográficos exhaustivos; pero sin ella, como es obvio, resulta difícil ahondar en aquellos filósofos que permitan completar la formación filosófica del alumnado. También es necesario resaltar la función reconstructiva de esta materia, que destaca la relevancia de los problemas teóricos planteados y de las respuestas ofrecidas por los filósofos en el pasado para nuestra comprensión de esos mismos temas en el presente.
La Historia de la Filosofía que se imparte en segundo curso de bachillerato no es ni puede ser tampoco una
Historia de toda la cultura occidental en todas sus manifestaciones; pero se debe mantener un análisis contextual que permita captar el sentido diacrónico y dialógico de las ideas.
Por lo tanto, se han de evitar varios peligros en la articulación del currículo: el historicismo filosófico exhaustivo, el historicismo culturalista, que disuelve la tradición filosófica, la mera doxografía y la excesiva erudición hermenéutica en el comentario de los textos.
Sobre la base, pues, de una contextualización esquemática, puede abordarse el análisis de los problemas tratados en el curso anterior, explicados en el contexto de las corrientes y autores más importantes de la filosofía occidental, y todo ello mediante una no muy extensa antología de textos filosóficos significativos, llamados «canónicos», que presenten de forma coherente y relevante los problemas estudiados; no hay que olvidar que la filosofía se muestra en sus textos originales, cuya lectura, comentario e interpretación resulta indispensable.
La Historia de la Filosofía se concibe como una materia común a todas las modalidades del bachillerato, tanto más necesaria en las de carácter científico y tecnológico, cuyos alumnos, si no es por interés personal, no volverán a tener contacto con la filosofía; se hace precisa, por tanto, una sistematización adecuada que ponga de manifiesto la relación que existe entre la ciencia y la filosofía, así como una atención especial a aquellos científicos que hayan tenido relevancia en la historia de las ideas.
Se debe completar este ciclo de educación filosófica conociendo la Historia de la Filosofía en sus grandes líneas de desarrollo y habiendo profundizado en el análisis de los filósofos más relevantes, lo que constituye una base de formación humanística indispensable, sean cualesquiera las opciones futuras del alumnado.
Objetivos
Conocer y comprender los grandes períodos en que se divide la Historia de la Filosofía occidental, así como su relación con otras formas de expresión cultural.
Reconocer y comprender los problemas filosóficos analizados en el curso anterior, en tanto que cuestiones surgidas a lo largo de la Historia.
Comprender las distintas soluciones que se han propuesto a estos problemas filosóficos, situándolas en su contexto histórico y cultural, a fin de poder entender su vinculación con otras manifestaciones teóricas y prácticas de la circunstancia que las ha originado.
Consolidar la actitud crítica ante opiniones contrapuestas, sometiéndolas a una reflexión racional, y analizar los preconceptos, prejuicios y posiciones ideológicas que puedan existir como condicionantes.
Conocer y valorar el esfuerzo de la razón humana en su intento incesante por plantear y resolver las grandes cuestiones filosóficas.
Comprender la Historia de la Filosofía como un avance espiral, que ha retomado los problemas con un creciente nivel de radicalidad metodológica.
Valorar la capacidad de la reflexión filosófica a lo largo de la Historia para acercarse, de modo progresivo, a los problemas éticos, sociales y humanísticos.
Aprender a leer de modo comprensivo y crítico textos filosóficos de autores diversos y opuestos, compararlos entre sí y descubrir la importancia del diálogo racional como medio de aproximación a la verdad.
Valorar el debate de posiciones contrapuestas como medio de practicar el respeto a los demás y la tolerancia positiva contra cualquier forma de discriminación.
Aprender a exponer correctamente, de modo oral y escrito, el pensamiento filosófico de los autores estudiados, así como a elaborar los propios puntos de vista de modo coherente.
Contenidos:
1. La Filosofía Griega: Las principales cuestiones que cabe considerar son, por ejemplo, el tránsito del mito al logos entre los presocráticos; los primeros intentos metafísicos de Parménides y Heráclito; la significación de los filósofos pluralistas; Sócrates y los socráticos menores; el nacimiento de la «polis» y de la democracia en Atenas, y el proyecto ético del epicureismo y el estoicismo, etc. En cualquier caso, se estudiarán Platón y Aristóteles de modo específico, ya que resultan imprescindibles para comprender la historia de la filosofía occidental.
Unidad 1. Platón.
Unidad 2. Aristóteles.
2. La Filosofía Medieval y Renacentista: Debe contextualizarse la Filosofía medieval mediante los grandes problemas que se suscitan en torno a la necesidad de poner de acuerdo la fe, representada por las religiones monoteistas, y la razón, representada, sobre todo, por las filosofías de Platón y Aristóteles. El platonismo cristiano tiene su expresión más completa en el pensamiento de San Agustín de Hipona, en tanto que la síntesis entre cristianismo y filosofía aristotélica quedó modelada en el de Santo Tomás de Aquino. A partir del siglo XIV se inicia la crisis de la Escolástica medieval, que es consecuencia, por un lado, de la filosofía de Guillermo de Ockham y, por otro, de los desarrollos científicos del siglo XIV (Oresme, Buridan, Sajonia).
El pensamiento renacentista supone la introducción de nuevos temas de reflexión: la matematización de la naturaleza, un nuevo concepto del hombre o la funamentación moderna de la política. En este último caso, adquiere un relieve especial la figura y la obra de N. Maquiavelo.
Entre los autores que se citan a continuación, el profesorado elegirá dos para su estudio pormenorizado.
Unidad 3. San Agustín de Hipona.
Unidad 4. Santo Tomás de Aquino.
Unidad 5. Guillermo de Ockham.
Unidad 6. Nicolás Maquiavelo.
3. La Filosofía Moderna: El eje fundamental es el nuevo concepto de racionalidad que surge en los siglos XVI y XVII y se caracteriza por la secularización del pensamiento, el nacimiento de la ciencia moderna, la búsqueda de una nueva antropología basada en el sujeto consciente y una nueva forma de organizar el gobierno basada en la democracia.
En este contexto se deben considerar las grandes corrientes constituidas por el racionalismo y el empirismo, entre cuyos representantes se pueden mencionar a Descartes, Spinoza, Locke y Hume. A lo largo del siglo XVIII, o Siglo de las Luces, surgen diferentes formas de interpretar la Ilustración. En el campo de la filosofía política, adquiere especial relevancia la fundamentación que realiza Rousseau de la democracia. Por otro lado, aparece un nuevo racionalismo crítico con Kant, que realizará una síntesis acabada y completa de los supuestos gnoseológicos y éticos de las corrientes racionalista y empirista.
En este período histórico el profesorado seleccionará dos autores entre los propuestos.
Unidad 7. Descartes.
Unidad 8. Spinoza.
Unidad 9. Locke.
Unidad 10. Hume.
Unidad 11. Rousseau.
Unidad 12. Kant.
4. Filosofía Contemporánea: Entre las corrientes filosóficas del siglo XIX se pueden estudiar el liberalismo utilitarista de J.S. Mill, el materialismo históricodialéctico del marxismo, el vitalismo de Nietzsche, que suponen una culminación de los problemas de la filosofía y, a la vez, constituyen un antecedente del pensamiento actual. Mientras que el liberalismo utilitarista propone una concepción individualista que legitima el sistema económico en el que aún estamos inmersos, el marxismo se centra sobre todo en el análisis de las contradicciones del sistema económico y político propios del capitalismo industrial. Desde otra perspectiva, el vitalismo de Nietzsche se ocupa del ocaso de la cultura occidental dominada por los valores racionalistas de los griegos y los valores morales del cristianismo.
La aparente dispersión de las corrientes filosóficas del siglo XX se puede articular desde la preocupación constante por el sentido del conocimiento y de la ciencia; por el análisis del lenguaje en todas sus formas naturales y artificiales ---Wittgenstein, el Positivismo Lógico y la Filosofía Analítica---. También se produce una evidente preocupación por la existencia y esencia del ser humano, tanto en el plano ontológico como el axiológico ---Heidegger, Max Scheler, Sartre, etc.---. Por su relevancia y presencia en la filosofía española, deberemos tener en cuenta la figura de José Ortega y Gasset.
De las unidades siguientes, el profesorado elegirá dos autores para su estudio específico.
Unidad 13. J.S. Mill.
Unidad 14. Marx.
Unidad 15. Nietzsche.
Unidad 16. Wittgenstein.
Unidad 17. Heidegger.
Unidad 18. Ortega
Criterios de evaluaciónConocer y manejar correctamente el vocabulario filosófico básico, adquirido a lo largo del ciclo completo de formación filosófica.
Relacionar los problemas filosóficos con las principales condiciones socioculturales en las que aparecen y a las que han pretendido dar respuesta.
Situar correctamente a los principales filósofos estudiados en su contexto históricofilosófico.
Exponer, de modo claro y ordenado, las grandes líneas problemáticas y sistemáticas de los filósofos que se han estudiado de modo analítico.
Analizar y comentar, con rigor metodológico, textos filosóficos de las obras analizadas en el curso.
Comparar y relacionar textos filosóficos de distintas épocas y autores, a fin de establecer entre ellos semejanzas y diferencias de planteamiento.
Mostrar la implicación de los sistemas filosóficos en el desarrollo histórico de las ideas y de los cambios sociales.
Exponer, oralmente y por escrito, de modo crítico, el pensamiento de un filósofo o el contenido de una de las obras analizadas.
Elaborar, individualmente o en equipo, un resumen de la Historia de la Filosofía, exponiendo las relaciones, semejanzas y diferencias entre los distintos sistemas estudiados.
Elaborar, individualmente o en equipo, tablas sincrónicas en las que, cada uno de los filósofos estudiados, se contextualice con otros acontecimientos históricos (políticos, artísticos, literarios, científicos, etc.).
HISTORIA
Introducción
Uno de los retos que se plantean al comienzo del nuevo milenio es hacer compatible en la formación de los jóvenes el uso de las nuevas tecnologías con la práctica de los valores del Humanismo, raíz y fundamento de la civilización occidental) Armonizar ciencia, técnica y humanismo contribuye a la formación de ciudadanos responsables y conscientes de sus derechos y de sus obligaciones para con la sociedad.
Postergar la enseñanza de la historia conlleva el peligro de perder la memoria colectiva y el sentido crítico, sin los cuales una sociedad queda debilitada en la defensa y consolidación de los derechos humanos y de los valores democráticos, con el riesgo de convertirse en una mera agrupación utilitarista de individuos que compiten por sus intereses particulares, se alejan de la fraternidad como valor supremo y pueden derivar hacia actitudes intolerantes.
Además, el estudio de la historia proporciona los conocimientos sobre el pasado que ayudan a la comprensión del presente y propician el desarrollo de una serie de capacidades y técnicas intelectuales propias del pensamiento abstracto y formal, tales como la observación, el análisis, la interpretación, la capacidad de comprensión y expresión, el ejercicio de la memoria y el sentido crítico.
Su carácter significativamente vertebrador dentro de las ciencias humanas convierte a la Historia en eje ordenador del pensamiento y en una sólida base sobre la que apoyar la comprensión de todas las disciplinas vinculadas a la actividad humana.
Estas ideas están presentes en la comunidad científica y educativa cuando reclama un refuerzo de la presencia de la Historia en los planes de estudio, consciente del alto valor formativo que posee esta disciplina.
En la presentación de los contenidos de la asignatura de Historia se ha tenido en cuenta la necesidad de incluir todas las etapas históricas desde la Antigüedad hasta la sociedad actual, si bien se ha dado protagonismo creciente al estudio de las más próximas. De este modo, se dedica una primera unidad temática a las raíces y a la Hispania romana; las tres siguientes se refieren a la Edad Media; cuatro estudian la Edad Moderna; y las ocho restantes la Edad Contemporánea y la época actual.
El cambio sustancial que se propugna, respecto al programa del Real Decreto 1178/1992, de 2 de octubre, se justifica por el hecho de que el estudio de esta materia constituye la única ocasión que tiene un ciudadano español que ingresa en la Universidad o en la vida adulta de conocer la historia de su país, tratada de manera continua y global, y atendiendo tanto a los elementos comunes como a los diversos.
Objetivos
1. Identificar, analizar y explicar, situándolos en el tiempo y en el espacio, los hechos, personajes, problemas, etapas y procesos más significativos de la evolución histórica, común y diversa, de España y las nacionalidades y regiones que la integran.
2. Distinguir y valorar los rasgos permanentes de los procesos de transformación y cambio en los diferentes períodos, analizando, en procesos amplios, el nacimiento de los problemas, sus intentos de solución y su pervivencia en la realidad de hoy.
3. Adquirir una visión de la evolución histórica de
España en su conjunto y en su pluralidad. Situar este proceso histórico en el contexto de Europa y del mundo.
4. Expresar razonadamente ideas propias sobre aspectos básicos de la evolución histórica de España.
5. Desarrollar una sensibilidad comprometida, responsable y activa, con la democracia y los derechos humanos.
6. Consolidar actitudes y hábitos de tolerancia y solidaridad entre los diversos pueblos de España, respetando y valorando positivamente los aspectos comunes y las diferencias, teniendo en cuenta la posibilidad de pertenecer de manera simultánea a más de una identidad colectiva.
Contenidos:
1. Las raíces. La Hispania romana.
El proceso de hominización en la península Ibérica: nuevos hallazgos.
Pueblos prerromanos. El proceso de la romanización.
La monarquía visigoda.
2. La península Ibérica en la Edad Media: AlÁndalus.
Evolución política y organización económica y social.
Cultura y arte.
3. La península Ibérica en la Edad Media: los reinos cristianos.
Etapas de la reconquista y modelos de repoblación.
Una cultura plural. Manifestaciones artísticas.
4. La Baja Edad Media. La crisis de los siglos XIV y XV.
La organización política. Las instituciones.
La expansión marítima en el Mediterráneo y en el
Atlántico. Las islas Canarias.
5. Los Reyes Católicos: la construcción del Estado moderno.
Unión dinástica. Conquista del Reino Nazarí e incorporación del Reino de Navarra.
La proyección exterior. El Descubrimiento de América.
6. La España del siglo XVI.
El Imperio de CarlosVylaMonarquía hispánica de
Felipe II.
El modelo político de los Austrias. El gobierno y la administración de América.
7. La España del Barroco.
El sistema de WestfaliaPirineos: ocaso de la hegemonía de los Habsburgo. Crisis interna.
Mentalidad, cultura y arte en el Siglo de Oro.
8. El siglo XVIII: los primeros Borbones.
Cambio dinástico: las reformas internas. La práctica del despotismo ilustrado: Carlos III.
Política exterior. América.
9. Crisis del Antiguo régimen.
Guerra y revolución. La constitución de 1812.
Absolutismo y liberalismo. La emancipación de la
América española.
10. La construcción del Estado liberal.
La oposición al sistema liberal: las guerras carlistas.
La cuestión foral.
Isabel II: la organización del régimen liberal.
Sexenio democrático (18681874). El arranque del movimiento obrero.
11. El régimen de la Restauración.
El sistema canovista: la constitución de 1876.
La oposición al sistema. Regionalismo y nacionalismo.
La liquidación del Imperio colonial: Cuba.
12. Alfonso XIII: la crisis de la Restauración.
Regeneracionismo y revisionismo político.
La dictadura de Primo de Rivera.
13. La II República.
La Constitución de 1931 y el bienio reformista.
Evolución política en la II República.
La cultura española desde los inicios de la Edad de Plata hasta 1936.
14. La Guerra civil.
La sublevación militar.
Evolución política de las dos zonas.
La internacionalización del conflicto.
15. España durante el franquismo.
Evolución política y coyuntura internacional.
Las transformaciones socioeconómicas y la oposición al régimen.
16. La España democrática.
La transición política. La Constitución de 1978 y el
Estado de las Autonomías.
Los gobiernos democráticos y la integración en Europa.
Criterios de evaluaciónConocer y analizar los procesos y los hechos más relevantes de la historia de España, situándolos cronológicamente dentro de los distintos ritmos de cambio y de permanencia.
Obtener información relevante procedente de fuentes diversas y valorarla críticamente.
Caracterizar cada una de las grandes etapas de nuestro pasado, destacando sus aportaciones básicas y señalando sus aspectos comunes y diversos.
Comprender la evolución económica, social, política y cultural de España durante los siglos XIX y XX.
Analizar los diversos rasgos que conforman la España democrática, incidiendo en la trascendencia de la Constitución de 1978 y en la importancia de la construcción del Estado de las Autonomías.
Reconocer en la realidad de hoy las posibles pervivencias del pasado.
Relacionar los procesos y acontecimientos propios de la historia de España con los correspondientes a los ámbitos europeo, hispanoamericano e internacional.
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA I Y II
Introducción
El objetivo de esta materia es el conocimiento de los diferentes tipos de discursos y, en particular, el científico y el literario. Se propone consolidar y ampliar la competencia comunicativa del estudiante de bachillerato, que es una condición imprescindible para el logro de los fines formativos y propedéuticos asignados a esta etapa.
La educación en la lengua, entendida como desarrollo de la competencia comunicativa del estudiante, es un continuo a lo largo de las diversas etapas educativas, por lo que no existe una frontera nítida en ella. El desarrollo de esta competencia, sin embargo, exige dar respuesta a nuevas necesidades en cada tramo de edad.
Es conveniente que en el bachillerato la reflexión lingüística y las actividades de análisis y creación de textos atiendan tanto a los discursos literarios y culturales como a los de la ciencia y de la técnica.
Las necesidades que derivan del proceso de ampliación de conocimientos que el adolescente realiza en el entorno escolar obligan a estudiar detenidamente el discurso científico, de manera que la reflexión sobre este tipo de creaciones facilite el acceso al saberyalos procesos de aprendizaje en el marco de las instituciones académicas. Asimismo, se atenderá a los usos formales de la lengua que aparecen en la vida social de la comunicación interpersonal y en las relaciones con las distintas instituciones. El discurso de los medios de comunicación adquiere importancia porque a través de este tipo de textos los ciudadanos amplían su conocimiento del mundo, al tiempo que reciben valoraciones y aportaciones ideológicas. Facilitar al adolescente la comprensión de este discurso y contribuir al desarrollo de actitudes críticas contribuirá a que en la vida adulta pueda estar en contacto de manera autónoma con una importante fuente de conocimientos sobre el mundo que le rodea.
El objetivo de la enseñanza de la lengua en este nivel educativo no es únicamente el saber organizado propio de las ciencias del lenguaje, sino también el desarrollo armónico de las capacidades lingüísticas de los alumnos.
Se propone, pues, un equilibrio entre la solidez de unos conocimientos y la constante aplicación al empleo del idioma. Aprender lengua supone el conocimiento de los principios gramaticales básicos entendidos como conocimientos sistemáticos de las clases de palabras, de las combinaciones posibles entre ellas y de las relaciones de estas expresiones con los significados. Existen unos conocimientos fundamentales: principios que rigen las normas gráficas, gramaticales y léxicas en el uso culto panhispánico. El conocimiento de estos principios fundamentales, como continuación de la etapa anterior, se aplica a la observación de las principales funciones lingüísticas y a los textos de naturaleza científica y cultural en un doble proceso de estudio y de creación. Acompañan estos módulos unas técnicas de trabajo de carácter sumamente práctico, pues siempre hay que considerar que la lengua va a ser el instrumento primero en los trabajos de los alumnos durante toda su vida; a estas técnicas de trabajo se han aplicado los elementos que hoy las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance y que ya son vitales en la nueva sociedad. Los alumnos de esta etapa, como ya se ha observado en la educación secundaria obligatoria, como ciudadanos, tienen que conocer las relaciones que se establecen entre la lengua y la sociedad, el conocimiento riguroso de estas relaciones les va a permitir profundizar en la comprensión del carácter plurilingüe de España, del bilingüismo o de la situación actual de la lengua española. Este mismo principio teórico se ha aplicado a la enseñanza de la
Literatura, en la que se recomienda muy encarecidamente el uso de ejemplos en las distintas lenguas constitucionales y, también, en las principales lenguas extranjeras.
El estudio de la Literatura también contribuye a la ampliación de la competencia comunicativa desde su indudable calidad lingüística. A través de la Literatura el alumno entra en relación con géneros, registros y estilos variados, producto de la ficcionalización de otras situaciones comunicativas, lo que permite la reflexión sobre modelos textuales y estrategias comunicativas que han servido a los seres humanos para transmitir sus pensamientos y emociones en diferentes contextos sociales.
Además de cubrir estos objetivos lingüísticos, el conocimiento de la Literatura ayuda al cumplimiento de los restantes objetivos formativos de bachillerato. La Literatura es la memoria universal de la humanidad, el archivo de sus emociones, ideas y fantasías, por lo que colabora en la maduración intelectual y humana de los jóvenes. Es una edad decisiva para que los alumnos consoliden el hábito de la lectura, desarrollen el sentido crítico y puedan acceder, a través de los textos literarios, a la experiencia cultural de otras épocas y de otras formas de pensar. Con este fin se promoverá un permanente tránsito de la lectura a la reflexión y de la reflexión a la lectura.
La Literatura es un medio de conocimiento de distintos entornos y paisajes, de cambiantes entornos sociales e, incluso, de la condición humana. Un aprendizaje bien dirigido contribuye al autoconocimiento, a la comprensión del comportamiento humano y al enriquecimiento cultural en múltiples direcciones. Asimismo, este aprendizaje que parte de los contextos más inmediatos, la cultura de las distintas lenguas de España, se extiende hasta límites que sólo establece la propia curiosidad del alumno.
El estudio, por tanto, de la Lengua y de la Literatura en bachillerato debe procurar, por una parte, dotar al alumnado de una mayor capacidad para conocer discursos, sobre todo los científicos y literarios, y para formalizar el suyo; por otra parte, debe elevar su nivel de conocimientos y su capacidad de reflexión, además de incrementar para siempre la experiencia lectora y la potencialidad creadora.
Objetivos
1. Utilizar la lengua para expresarse con corrección, oralmente y por escrito, de la forma más adecuada a cada situación comunicativa.
2. Distinguir los diferentes tipos de textos orales y escritos y sus distintas estructuras formales, así como textos escritos específicos (humanísticos, científicos, periodísticos, etc.), utilizando mecanismos lingüísticos que los doten de coherencia y de cohesión.
3. Redactar diferentes tipos de textos (humanísticos, periodísticos, científicos, etc.), atendiendo a sus estructuras formales básicas, adecuándolos a la situación comunicativa y utilizando la lengua correctamente.
4. Conocer los principios fundamentales de la gramática española, reconociendo las distintas unidades de la lengua y sus posibles combinaciones.
5. Valorar la realidad plurilingüe y pluricultural de España, conociendo el origen y el desarrollo de las distintas lenguas constitucionales y de sus variedades; dedicando, además, una especial atención al español de América.
6. Conocer las características generales de los períodos más representativos de la Literatura Española, así como sus autores y obras más destacadas.
7. Leer y valorar obras literarias representativas incorporando su lectura como forma de enriquecimiento personal.
8. Utilizar la lengua para adquirir nuevos conocimientos.
9. Emplear técnicas de búsqueda, elaboración y presentación de la información utilizando medios tradicionales y nuevas tecnologías.
Lengua Castellana y Literatura I
Contenidos:
I. Comunicación:
1. La comunicación: elementos. Intención comunicativa. Funciones del lenguaje.
2. Las variedades de la lengua: espaciales, sociales, de estilo. Realidad plurilingüe de España.
3. El texto. Lengua oral y lengua escrita: Géneros orales: conferencia, debate, tertulia, conversación, etc.
Géneros escritos: descripción, narración, exposición, argumentación, etc.
II. Estudio de la lengua:
1. Principios básicos de las normas ortográficas.
2. La Gramática: Las categorías gramaticales (I).
Oración y enunciado. Funciones sintácticas.
3. Estructura del texto. Los marcadores (I).
4. El léxico: Componentes básicos del léxico de la lengua española (I).
Estructura del léxico español.
Las locuciones.
El léxico y el diccionario. Características de las obras lexicográficas básicas. Principios generales del diccionario en soporte CDRom y en las páginas de Internet.
III. Técnicas de trabajo:
1. Técnicas de búsqueda de información. Medios tradicionales y nuevas tecnologías (CDRom, bases de datos, Internet, etc.).
2. Técnicas auxiliares para la comprensión y creación de textos en la vida académica. El tratamiento de la información.
IV. Literatura:
1. Características de la lengua literaria. Los géneros literarios.
2. Evolución histórica de las formas literarias.
Edad Media: marco histórico y cultural.
Lírica tradicional y lírica culta: lectura y análisis de poemas representativos.
Estudio especial de Gonzalo de Berceo y de Jorge
Manrique.
La épica medieval: estudio y comentario de algunos fragmentos del Poema del Mío Cid.
Lectura y análisis de unas escenas de La Celestina.
Siglos XVI y XVII. Renacimiento y Barroco: marco histórico y cultural.
Lírica: temas y estructuras. Lectura y análisis de poemas representativos.
Modelos narrativos. Tipología de la novela. La novela picaresca. Miguel de Cervantes y la novela moderna.
Lectura de textos. Análisis de capítulos representativos de Don Quijote de la Mancha, Novelas Ejemplares y El
Buscón.
El teatro: lectura y comentario de unas escenas de obras de Lope de Vega y Calderón de la Barca.
3. Análisis y comentario de una obra de cada época y lectura de los fragmentos más representativos de algunas de las literaturas de las lenguas constitucionales y de las literaturas extranjeras.
Criterios de evaluaciónSintetizar oralmente y por escrito textos orales y escritos, señalando las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, reconociendo posibles incoherencias o ambigüedades y aportando una opinión personal.
Consultar fuentes de diverso tipo e integrar su información en textos de síntesis que presenten los datos principales y los distintos puntos de vista, sus relaciones y la perspectiva propia.
Crear textos escritos de diferente tipo (narrativos, descriptivos, expositivos y argumentativos) adecuados a la situación de comunicación, utilizando mecanismos que les den coherencia y cohesión y atendiendo a sus diferentes estructuras formales.
Reconocer las diferentes unidades de la lengua, sus combinaciones y, en su caso, la relación entre ellas y sus significados.
Discernir los componentes básicos y la estructura del léxico español.
Distinguir las variedades de la lengua, así como las diferentes lenguas constitucionales de España y sus variedades, conociendo su origen y evolución.
Conocer e identificar las diferentes variedades del español (espaciales, sociales y de estilo) mediante la observación directa.
Identificar el género al que pertenece un texto literario y reconocer sus elementos estructurales básicos y sus recursos lingüísticos.
Valorar y conocer la evolución histórica de las formas literarias en la Edad Media y los siglos XVI y XVII, atendiendo al marco histórico y cultural,yasurelación con los autores y obras más destacados.
Analizar y comentar obras completas de las diferentes épocas y de los autores más destacados de cada una de ellas.
Conocer y valorar las obras y los autores más representativos de la literatura de la Edad Media y de los siglos XV, XVI y XVII en las diversas lenguas constitucionales y en las grandes líneas de la literatura universal.
Manejar los recursos informáticos básicos (procesadores de textos, correctores ortográficos, bases de datos, Internet, multimedia...) y aplicarlos a la búsqueda y elaboración de la información.
Lengua Castellana y Literatura II
Contenidos:
I. Comunicación:
1. Lengua y sociedad.
Origen y desarrollo de la lengua española.
Las lenguas constitucionales. El bilingüismo.
Variedades del español. El español de América.
Características lingüísticas del español actual.
2. El texto: mecanismos de coherencia y cohesión.
3. Textos escritos específicos.
Textos científicos y técnicos.
Textos jurídicos y administrativos.
Textos humanísticos.
Textos periodísticos y publicitarios.
Textos literarios.
II. Estudio de la lengua:
2. Principios básicos de las normas lingüísticas.
3. La Gramática.
Las categorías gramaticales (II).
Tipos de oraciones.
4. Estructura del texto: Los marcadores y los conectores (II).
5. Componentes básicos del léxico de la lengua española (II).
La terminología.
Procedimientos lingüísticos para la creación de neologismos.
6. La lengua española en Internet. Recursos lingüísticos fundamentales.
RAE, agencias de prensa, medios de comunicación digitales, colecciones de textos, etc.
III. Técnicas de trabajo:
1. Técnicas de análisis y comentario de textos: comentario lingüístico, histórico, literario, etc.
2. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos complementarios (fichas, indices, esquemas, repertorios, bibliografias, etc.).
IV. Literatura:
1. Innovación y modernidad en el siglo XVIII.
El ensayo: análisis de textos de José Cadalso y de Gaspar Melchor de Jovellanos.
El teatro: lectura y comentario de unas escenas de una obra de Leandro Fernández de Moratín.
2. La literatura en el siglo XIX.
El Romanticismo: marco histórico y cultural. Originalidad del Romanticismo.
La lírica: análisis de poemas de José de Espronceda y de Gustavo Adolfo Bécquer.
La prosa: lectura de un artículo de Mariano José de Larra.
El teatro romántico: análisis de escenas de una obra del Duque de Rivas, de Antonio García Gutiérrez o de José Zorrilla.
El Realismo: La innovación narrativa en la segunda mitad del siglo XIX: Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas «Clarín».
3. La literatura en el siglo XX. Características generales. Las vanguardias.
La lírica en el siglo XX: análisis y comentario de poemas de Antonio Machado, de Juan Ramón Jiménez y de un poeta de la generación de 1927.
Tendencias de la lírica en la segunda mitad del siglo XX.
La narrativa en el siglo XX. Nuevos modelos narrativos.
La novela y el cuento hispanoamericano.
Evolución y transformación del teatro.
El ensayo.
4. Análisis y comentario de una obra de cada época y lectura de los fragmentos más representativos de algunas de las literaturas de las lenguas constitucionales y de las literaturas extranjeras.
Criterios de evaluaciónSintetizar oralmente y por escrito textos de diferente tipo y distinto nivel de formalización, señalando las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, reconociendo posibles incoherencias o ambigüedades y aportando una opinión personal.
Consultar fuentes de diverso tipo e integrar su información en textos de síntesis que presenten los datos principales y los distintos puntos de vista, sus relaciones y la perspectiva propia.
Interpretar y valorar textos escritos específicos (humanísticos, periodísticos, científicos, literarios, etc.), analizando su construcción interna y las relaciones del autor con el texto y la obra.
Crear textos escritos de diferente tipo adecuados a la situación de comunicación, utilizando mecanismos que les den coherencia y cohesión y atendiendo a sus diferentes estructuras formales.
Comprender el origen y desarrollo de la lengua española, en su historia y en el momento actual, valorando sus variedades.
Distinguir las diferentes lenguas constitucionales de España, conociendo su origen y evolución y valorando las situaciones de bilingüismo.
Conocer e identificar las diferentes variedades del español (espaciales, sociales y de estilo) mediante la observación directa.
Identificar el género al que pertenece un texto literario y reconocer sus elementos estructurales básicos y sus recursos lingüísticos.
Analizar la evolución histórica de las formas literarias desde el siglo XVIII hasta la actualidad, atendiendo al marco histórico y cultural,yasurelación con los autores y obras más destacados.
Conocer y valorar las obras y los autores más representativos de la literatura de los siglos XVIII, XIX y XX en las diversas lenguas constitucionales y en las grandes líneas de la literatura universal.
Manejar los recursos informáticos básicos (procesadores de textos, correctores ortográficos, bases de datos, Internet, multimedia, etc.) y aplicarlos a la búsqueda y elaboración de la información.
Conocer y aplicar técnicas de análisis y comentario de textos, así como de elaboración de trabajos académicos.
LENGUAS EXTRANJERAS I y II
Introducción
El incremento de relaciones internacionales por motivos educativos, laborales, profesionales, culturales, turísticos o de acceso a medios de comunicación, entre otros, hace que el conocimiento de lenguas extranjeras sea una necesidad creciente en la sociedad actual. Además, el desarrollo de nuevas tecnologías convierte a las lenguas extranjeras en un instrumento indispensable para la inserción en el mundo del empleo y la comunicación en general.
El dominio de lenguas extranjeras implica la posibilidad de acceder a otras culturas, costumbres e idiosincrasias. Asimismo, facilita las relaciones interpersonales, favorece una formación integral del individuo, desarrollando el respeto a otros países, sus hablantes y sus culturas, y nos permite comprender la lengua propia.
La integración en la Unión Europea de países con hablantes de lenguas diversas, demanda también el dominio de lenguas extranjeras que facilite la comunicación entre los miembros de esta amplia Comunidad.
En este contexto, se reconoce el papel de las lenguas extranjeras como elemento clave en la construcción de la identidad europea: una identidad plurilingüe y multicultural, así como uno de los factores que favorece la libre circulación de personas y facilita la cooperación cultural, económica, técnica y científica entre los países.
El alumnado que accede al bachillerato lleva un bagaje de conocimiento de la lengua extranjera que le permite desenvolverse en situaciones habituales de comunicación. En esta etapa es necesario desarrollar más su autonomía, ya que se habrán perfilado con mayor precisión las necesidades e intereses de futuro en cada alumno.
Por lo tanto, el aprendizaje de la lengua extranjera en el bachillerato supondrá, por una parte, la prolongación y consolidación de lo que ya se conoce y, por otra, un desarrollo de capacidades más especializadas en función de los intereses profesionales y académicos que guiarán el futuro laboral del alumno.
El Consejo de Europa insiste en la necesidad de que las personas desarrollen competencias suficientes para relacionarse con otros miembros de los países europeos.
En consecuencia, estima que se debe dar un nuevo impulso a la enseñanza de idiomas que ayude a desarrollar la idea de ciudadanía europea y recomienda la adquisición de un cierto nivel de competencia comunicativa en más de una lengua extranjera durante la etapa educativa de la enseñanza secundaria obligatoria. Es precisamente en esta etapa posterior cuando se deben desarrollar aún más los mecanismos que permitan al alumnado continuar el aprendizaje de idiomas durante la vida adulta.
El Consejo de Europa establece un marco de referencia común europeo para el aprendizaje de lenguas extranjeras, indicando que para desarrollar progresivamente la competencia comunicativa en una determinada lengua, el alumnado debe ser capaz de llevar a cabo una serie de tareas de comunicación.
Las tareas de comunicación configuran un conjunto de acciones que tienen una finalidad comunicativa concreta dentro de un ámbito específico. Para su realización, se activa la competencia comunicativa, se ponen en juego diversas estrategias y se utilizan diferentes destrezas lingüísticas y discursivas de forma contextualizada. Por lo tanto, las actividades en las que se usa la lengua extranjera están enmarcadas en ámbitos que pueden ser de tipo público (todo lo relacionado con la interacción social cotidiana), personal (relaciones familiares y prácticas sociales individuales), laboral o educativo.
La competencia comunicativa, que se desarrollará en el proceso de realización de tareas de comunicación, incluirá las siguientes subcompetencias: competencia lingüística (elementos semánticos, morfosintácticos y fonológicos), competencia pragmática o discursiva (funciones, actos de habla, conversación, etc.) y competencia sociolingüística (convenciones sociales, intencionalidad comunicativa, registros, etc.).
La competencia estratégica se podría incluir también como subcompetencia de la competencia comunicativa.
El alumnado utilizará estrategias de comunicación de forma natural y sistemática con el fin de hacer eficaces los actos de comunicación realizados a través de las destrezas comunicativas. Las destrezas que se desarrollarán serán: productivas (expresión oral y escrita), receptivas (comprensión oral y escrita e interpretación de códigos no verbales) y basadas en la interacción o mediación.
Junto con lo expuesto anteriormente, el proceso de enseñanza y aprendizaje de lenguas extranjeras contribuirá a la formación educativa del alumnado desde una perspectiva global que favorezca el desarrollo de su personalidad, la integración social, las posibilidades de acceso a datos de interés, etc. Especialmente, en esta etapa educativa, los idiomas se utilizarán para promover la formación intelectual y conocer informaciones específicas propias de otras áreas de conocimiento que permitan al alumnado estar en contacto con los cambios permanentes en el saber científico, humanístico y tecnológico.
De esta forma, el bachillerato propiciará que el avance en el conocimiento contribuya a ampliar el horizonte de cada alumno, a que profundice en el acercamiento a otras formas de vida y organización social diferentes a las nuestras, a intercambiar opiniones sobre problemas que se comparten internacionalmente, a diversificar sus intereses profesionales y a consolidar valores sociales que favorezcan el encuentro en un mundo en que la comunicación internacional se hace cada vez más patente.
Objetivos
1. Utilizar la lengua extranjera, de forma oral y escrita, con el fin de comunicar con fluidez y corrección mediante el uso de estrategias adecuadas.
2. Comprender e interpretar críticamente los textos orales, escritos y visuales emitidos en situaciones de comunicación habitual y por los medios de comunicación.
3. Leer de manera autónoma textos de temática general o adecuados a sus intereses, comprender sus elementos esenciales y captar su función y organización discursiva.
4. Utilizar estrategias de comprensión que permitan inferir significados de léxico desconocido a través del contexto, su propio conocimiento del mundo y aspectos lingüísticos, tales como formación de palabras, prefijos y sufijos, sinónimos y antónimos, etc.
5. Reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua extranjera en la comunicación con el fin de mejorar las producciones propias y comprender las ajenas, en situaciones cada vez más variadas e imprevistas.
6. Reflexionar sobre los propios procesos de aprendizaje utilizando recursos autónomos basados en la observación, corrección y evaluación, con el fin de continuar con el estudio de la lengua extranjera en el futuro.
7. Conocer los aspectos fundamentales del medio sociocultural propio de la lengua estudiada para conseguir una mejor comunicación y una mejor comprensión e interpretación de culturas distintas a la propia.
8. Valorar la lengua extranjera como medio para acceder a otros conocimientos y culturas, y reconocer la importancia que tiene para una mejor comprensión de la lengua y cultura propias, y como medio de comunicación y entendimiento internacional en un mundo multicultural.
9. Valorar críticamente otros modos de organizar la experiencia y estructurar las relaciones personales comprendiendo el valor relativo de las convenciones y normas culturales.
Lenguas Extranjeras I
Contenidos:
I. Habilidades comunicativas:
1. Obtención de información global y específica de un texto.
2. Predicción y deducción de información en diferentes tipos de textos.
3. Escucha comprensiva de mensajes emitidos por hablantes con diferentes acentos.
4. Interacción oral con otras personas, planificando previamente el mensaje que se desea transmitir y cuidando tanto la coherencia como la corrección formal.
5. Descripciones y narraciones basadas en experiencias personales.
6. Formulación de hipótesis sobre las expectativas, intereses o actitudes comunicativas que puedan tener los receptores de los textos.
7. Ordenación lógica de frases y párrafos con el fin de realizar un texto coherente, utilizando los elementos de enlace adecuados.
8. Redacción de cartas, tanto informales como con un cierto grado de formalidad.
Alemán
II. Reflexiones sobre la lengua: A) Funciones del lenguaje y gramática:
1. Describir cosas y personas, expresar juicios de valor sobre personas y cosas.
Adjetivo en posición predicativa y atributiva.
Declinación del adjetivo. Coordinación de oraciones.
Orden de los elementos en la oración.
2. Indicar dirección, invitar y rechazar una invitación.
Preposiciones de dirección.
Pronombres personales es y man.
3. Expresar un estado de ánimo, expresar la filiación, comparar.
Pronombre interrogativo welch.
Grados del adjetivo.
Oraciones interrogativas positivas y negativas.
Declinación de los grados del adjetivo.
4. Relatar hechos acaecidos en el pasado, disculparse, expresar modalidad.
Conjugación del pretérito perfecto.
Adjetivos indefinidos y posesivos.
Conjugación de los verbos modales.
5. Expresar datos acerca de uno mismo, expresar preferencias y gustos, invitar.
Declinación de los pronombres.
Uso de las preposiciones.
6. Expresar una necesidad, causa, pertenencia.
El caso genitivo.
Oraciones subordinadas causales.
Oraciones subordinadas completivas.
Orden de los elementos en la oración.
7. Describir, expresar una opinión y fundamentarla.
Declinación del adjetivo atributivo con y sin presentador.
Sistema pronominal.
Pronombres de relativo.
8. Expresar temporalidad, transmitir una información.
Verbos con complemento preposicional.
Adverbios pronominales.
Oraciones subordinadas concesivas.
B) Léxico: Relacionado con los temas tratados.
Fórmulas y expresiones.
C) Fonética: Pronunciación de fonemas de especial dificultad.
Acentuación.
Entonación.
Ritmo.
Francés
II. Reflexiones sobre la lengua: A) Funciones del lenguaje y gramática:
1. Describir la apariencia física, estado de salud, carácter, gustos e intereses. Comparar, contrastar y diferenciar distinguiendo datos de opiniones. Expresar preferencias.
El condicional.
Oraciones comparativas.
Expresar las acciones en curso: être en train de.
Pronombres relativos.
Presentativos.
2. Hablar de hábitos y costumbres en el pasado.
Expresar los cambios que se producen en ellos y en las cosas que nos rodean.
Revisión de tiempos verbales simples y compuestos.
Adverbios. Locuciones. Conjunciones (las más usuales).
Empleo de en e y en expresiones corrientes.
3. Expresar planes y disposiciones con distintas referencias temporales. Concertar citas. Predecir acontecimientos y hacer pronósticos.
Las subordinadas temporales (quand).
Empleo del futur simple.
Empleo del passé composé e imperfecto.
4. Expresar la obligación y ausencia de obligación, necesidad, capacidad y posibilidad.
Devoir + infinitivo. Il faut que + subjuntivo.
Il est indispensable/necessaire/interdit/etc.
Empleo del imperativo/del infinitivo.
5. Expresar posibilidades reales y formular hipótesis.
Expresión de la condición.
Las relaciones lógicas.
6. Relatar lo que otra persona ha dicho, preguntado, ordenado o sugerido.
Poder reconocer el estilo indirecto.
Oraciones declarativas. Órdenes/sugerencias.
7. Hacer deducciones sobre el presente y el pasado.
Verbos modales: devoir, pouvoir + infinitivo (presente y pasado).
8. Expresar la consecuencia, el resultado y la causa.
La expresión de la causa (parce quepourquoi).
La expresión de la consecuencia (bien quemalgri).
La expresión de la finalidad (pour que).
9. Saber comentar lecturas de tipo literario, científico, tecnológico, filosófico, cultural.
10. Saber comentar emisiones de televisión, vídeo, etcétera (películas, telediarios, documentales, etc.).
B) Léxico: Relacionado con los temas tratados.
Fórmulas y expresiones.
C) Fonética: Pronunciación de fonemas de especial dificultad.
Acentuación.
Entonación.
Ritmo.
Inglés
II. Reflexiones sobre la lengua: A) Funciones del lenguaje y gramática:
1. Describir la apariencia física, estado de salud, carácter, gustos e intereses. Comparar, contrastar y diferenciar entre datos y opiniones. Expresar preferencias.
Like/enjoy/hate...+ ing o to + infinitivo.
Want + sustantivo/pronombre/Want to + infinitivo.
Verbos no utilizados en forma continua.
Adjetivos.
Phrasal verbs.
Pronombres y oraciones de relativo.
2. Hablar de costumbres y hábitos en el pasado.
Expresar los cambios que se producen en ellos y en las cosas que nos rodean.
Diferentes tiempos verbales (voz activa y pasiva).
Would/used to + infinitivo.
Be/get used to + ing.
Usos del gerundio después de ciertos verbos, preposiciones y como sujeto.
Adverbios de modo e intensidad.
3. Expresar planes y disposiciones con distintas referencias temporales. Concertar citas. Predecir acontecimientos y hacer pronósticos.
Presente continuo I Will/be going to.
When/as soon as... + presente simple o perfecto.
Futuro continuo.
Futuro perfecto.
4. Expresar obligación y ausencia de obligación, necesidad, capacidad y posibilidad.
Modales: must, mustn't, should/ought to, need, needn't, have to, don't have to, can/be able to, could.
5. Expresar posibilidades reales y formular hipótesis.
Oraciones condicionales tipo I, II y III.
6. Relatar lo que otra persona ha dicho, preguntado, ordenado o sugerido.
Estilo indirecto: preguntas, oraciones declarativas, órdenes y sugerencias.
Verbos introductorios: ask, declare, apologise, explain, invite, offer, say, suggest, tell, etc.
7. Hacer deducciones sobre el presente y el pasado.
Verbos modales: must, can, may, could, should + infinitivo simple.
Verbos modales: must, can, may, could, should + infinitivo perfecto.
8. Expresar la consecuencia, el resultado y la causa.
Oraciones subordinadas introducidas por los nexos: because, since, so as, as a result, consequently, etc.
Have/get something done.
B) Léxicosemántico: Relacionado con los temas tratados: experiencias, noticias, ocio, intereses, lugares, etc.
Fórmulas y expresiones.
C) Fonética: Pronunciación de fonemas de especial dificultad: silent letters, etc.
Formas débiles.
Acentuación de palabras y frases.
Entonación de frases.
Ritmo.
Italiano
II. Reflexiones sobre la lengua: A) Funciones del lenguaje y gramática:
1. Expresar hipótesis y suposiciones.
Verbos credere, pensare... + di + infinitivo; credere, pensare... + che + infinitivo.
Uso del futuro para expresar la probabilidad. Probabilmente, forse + futuro.
2. Reaccionar ante una información.
Mi sorprende + che + subjuntivo.
Mi sembra strano, incredibile + che + subjuntivo.
3. Hablar de acciones futuras (proyectos, hipótesis, deseos, otros usos).
Dovere, pensare + di + infinitivo.
El tiempo futuro usado en las predicciones, anuncios, cuando hay un elemento de incertidumbre.
Uso de vorrei, mi piacerebbe + infinitivo, para expresar deseos.
Uso de vorrei, mi piacerebbe + che + imperfecto de subjuntivo.
Uso de sperare + di + infinitivo.
Uso de sperare + che + presente subjuntivo o futuro.
4. Expresar comparaciones basadas en la cantidad o en otras características.
Comparativos y superlativos: il/la/i/le, quello/a/i /e
+ piú/ meno + adjetivo; quello/a/ i/ e + che + ha/hanno
+ piú/meno + sustantivo.
Expresiones. Di più, di meno; in più, in meno; il doppio, il tripio di, etc.
Migliore/meglio.
Peggiore/peggio.
5. Describir lugares, ubicar geográficamente.
Contar por escrito la descripción de algún lugar.
6. Expresar acuerdo y desacuerdo (enérgicamente, con mucha/poca convicción, con reservas).
Uso del indicativo y del subjuntivo.
7. Saber pedir una información por escrito.
B) Léxico.
Actividades comunes, anuncios, horóscopo, supersticiones, comprar, viajes, gastronomía.
C) Fónetica.
Repaso de sonidos.
Entonación de frases.
Portugués
II. Reflexiones sobre la lengua: A) Funciones del lenguaje y gramática.
1. Caracterizar personas, física y psicológicamente.
Comparar, contrastar y diferenciar distinguiendo datos de opiniones. Expresar gustos y preferencias.
Presente del subjuntivo con frases dubitativas y exclamativas.
Adjetivos calificativos: comparativo.
Adverbios: físicamente, inesperadamente, inicialmente.
2. Hablar de hábitos y costumbres en el pasado.
Reforzar una idea con relación al pasado. Hablar de acciones pasadas no concretadas.
Pretérito maisqueperfeito simples del indicativo.
Adverbios: Sobretudo, anteriormente.
Verbo: dar + preposiciones.
3. Expresar planes y disposiciones con distintas referencias temporales. Hablar de acciones concluidas en relación a otras. Hablar de acciones repetitivas.
Gerundio compuesto.
Perífrasis de: vir a + infinitivo.
Locuciones adverbiales: de longe.
4. Hacer deducciones sobre el presente y el pasado.
Expresar duda, deseo, orden y sentimiento.
Presente del subjuntivo con verbos de deseo, orden, duda y sentimiento.
Verbo: passar + preposiciones.
Locuciones conjuncionales: assim que, uma vez que.
5. Expresar posibilidades reales y formular hipótesis.
Expresar deseo, intención y finalidad.
Adverbios: porventura, acaso.
Exclamativas de deseo: pretérito imperfecto del subjuntivo vs. presente del subjuntivo.
Locuciones adverbiales: de certo, por acaso.
6. Expresar eventualidad en el futuro. Hablar de acciones futuras anteriores a otras también futuras.
Futuro perfecto del indicativo.
Presente del subjuntivo: verbos regulares en ar, er, ir.
Locuciones de subordinación: assim que, uma vez que.
7. Expresar la consecuencia, el resultado y la causa.
Hablar de acciones concluidas en relación a otras.
Locuciones adverbiales: de certeza, em alternativa.
Adverbios: pessoalmente, prioritariamente, publicamente.
Pares idiomáticos: a olhos vistos, de cor e salteado.
8. Expresar la consecuencia, el resultado y la causa.
Hablar de acciones concluidas en relación a otras.
Infinitivo compuesto (forma personal).
Locuciones de subordinación: visto que, já que, pois que, uma vez que.
B) Léxico.
Relacionado con los temas tratados.
Fórmulas y expresiones.
C) Fonética.
Pronunciación de fonemas de especial dificultad.
Acentuación.
Entonación.
Ritmo.
III. Aspectos socioculturales.
1. Valoración positiva del uso de la lengua extranjera como medio para eliminar barreras de entendimiento y comunicación entre pueblos.
2. Contraste entre aspectos culturales de la vida cotidiana que transmite la lengua extranjera y los propios.
3. Adecuación de los mensajes a las características del interlocutor.
4. Identificación de costumbres y rasgos de la vida cotidiana propios de otros países y culturas donde se habla la lengua extranjera.
5. Uso de fórmulas lingüísticas adecuadas a las situaciones comunicativas.
6. Reconocimiento de la presencia e importancia de la lengua extranjera en las nuevas tecnologías de la información y comunicación.
7. Interés por conocer informaciones culturales de los países donde se habla la lengua extranjera.
8. Interés por establecer relaciones sociales con hablantes de lenguas extranjeras.
Criterios de evaluaciónI. Habilidades comunicativas.
Extraer información global y específica en los mensajes orales emitidos por los compañeros, el profesor o por los medios de comunicación, reconocer las estrategias comunicativas utilizadas por los interlocutores y en textos escritos auténticos que versen sobre temas de interés general y utilizar destrezas y estrategias relacionadas con distintos tipos y finalidades de lecturas.
Participar en conversaciones o debates preparados de antemano, utilizar las estrategias adecuadas para asegurar la comunicación con el interlocutor y producir mensajes coherentes y con la corrección formal necesaria para hacer posible dicha comunicación.
Entender la información esencial en textos diversos sobre temas de actualidad, la realidad sociocultural de los países donde se habla la lengua extranjera o que tengan interés informativo, anticipando y deduciendo datos a partir del contexto.
Redactar textos diversos con la corrección sintáctica necesaria para su comprensión y utilizar los distintos elementos que aseguren la cohesión y la coherencia del texto.
II. Reflexiones sobre la lengua.
Reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua, mediante la inducción o deducción de las reglas correspondientes, y utilizar elementos lingüísticos de referencia (gramaticales, léxicos, ortográficos, fonéticos y textuales) que faciliten la sistematización del aprendizaje.
Transferir el conocimiento de las reglas de funcionamiento de la lengua extranjera a situaciones nuevas.
Usar de forma autónoma recursos, fuentes de información y materiales de referencia para contrastar conclusiones, sistematizar y consolidar conocimientos
Reflexionar sobre los propios procesos de aprendizaje de forma que se produzcan reformulaciones de reglas, se expresen definiciones sobre lo aprendido y se avance en los nuevos aprendizajes.
III. Aspectos socioculturales.
Interpretar rasgos que definen la cultura o culturas de los países donde se habla la lengua extranjera y mostrar conocimientos de datos de tipo geográfico, histórico, artístico, literario, etc. e incorporar dicho conocimiento en la comunicación en situaciones contextualizadas.
Mostrar acercamiento a la diversidad social y cultural que se transmite cuando se comunica en lengua extranjera y buscar similitudes y diferencias.
Desarrollar el interés por valorar positivamente el uso de la lengua extranjera como medio de comunicación internacional y para el entendimiento de los pueblos y considerar su presencia en el uso de nuevas tecnologías.
Profundizar en el conocimiento de la cultura propia a partir de las informaciones socioculturales que transmite la lengua extranjera.
Lenguas Extranjeras II
Contenidos:
I. Habilidades comunicativas.
1. Narraciones orales y escritas de acontecimientos o experiencias personales.
2. Participación y contribución activa en discusiones o debates sobre diversos temas.
3. Expresión de argumentación y contraargumentación, tanto oralmente como por escrito.
4. Resolución de problemas de forma cooperativa y toma de decisiones en grupo sobre un tema específico.
5. Lectura de manera autónoma de textos escritos referidos a la actualidad, a la vida cultural o relacionados con los intereses profesionales, presentes o futuros, de los alumnos.
6. Comparación y contraste entre textos sobre el mismo tema publicados en diferentes revistas o periódicos.
7. Finalización de textos de los que se han proporcionado uno a varios párrafos, consiguiendo un texto final con elementos que le den cohesión y coherencia.
8. Participación en la elaboración de proyectos, tales como la elaboración de un periódico, un folleto, una encuesta, un sondeo, etc.
Alemán
II. Reflexiones sobre la lengua.
A) Funciones del lenguaje y gramática.
1. Comprender narraciones escritas de acontecimientos pasados.
El Präteritum de los verbos regulares.
El Präteritum de los verbos irregulares.
2. Relatar hechos acaecidos en el pasado y en el presente.
El pretérito perfecto de los verbos regulares e irregulares.
El pluscuamperfecto.
Oraciones subordinadas temporales.
Conjugación completa del sistema verbal en voz activa.
3. Expresar relaciones de finalidad y de restricción entre varias acciones.
Oraciones finales y concesivas.
4. Expresar relaciones espaciales, temporales, causales, finales, restrictivas entre objetos o personas.
Preposiciones de dativo.
Preposiones de genitivo.
Verbos con complemento preposicional.
5. Ordenar acontecimientos cronológicamente, destacar informaciones, matizar, expresar hechos con coherencia.
Orden de los elementos en la oración.
6. Expresar la posesión, ampliar información sobre objetos y personas.
Declinación del pronombre relativo en genitivo.
Declinación del pronombre posesivo en genitivo.
7. Describir objetos y personas mediante atributos que expresan temporalidad.
El Partizip I.
El Partizip II.
8. Expresar condicionalidad, irrealidad, solicitar y preguntar con cortesía.
La perífrasis verbal con würde... infinitivo.
Formas de Konjunktiv II de los verbos modales y auxiliares.
Oraciones subordinadas condicionales con y sin nexo.
9. Expresar y comprender procesos de elaboración.
Expresar acciones de modo impersonal.
Conjugación de la voz pasiva en presente de indicativo, Präteritum y pretérito perfecto.
El complemento agente.
Construcciones impersonales con man y en voz pasiva.
10. Expresar deseo, ganas, posibilidad, la conveniencia o inconveniencia de hacer algo.
Construcciones de infinitivo con zu.
Los infinitivos activo, pasivo y perfecto.
B) Léxico.
Relacionado con los temas tratados.
Fórmulas y expresiones.
C) Fonética.
Pronunciación de fonemas de especial dificultad.
Acentuación.
Entonación.
Ritmo.
Francés
II. Reflexiones sobre la lengua.
A) Funciones del lenguaje y gramática.
1. Dar y pedir opiniones y consejos. Persuadir, advertir, argumentar.
Oraciones explicativas y especificativas.
Expresiones para expresar la opinión, el asesoramiento, etc.
2. Solicitar información utilizando preguntas indirectas. Referirse a una información recibida anteriormente utilizando verbos específicos.
Frases hechas.
Locuciones interrogativas. Estereotipos.
3. Saber narrar acontecimientos, películas, biografías. Planificar el relato, respetando las técnicas de expresión.
Empleo del imperfecto/passé composé/futuro.
Saber estructurar un relato simple.
4. Formular hipótesis y especular. Establecer condiciones y hablar de verdades generales. Expresar quejas, deseos y sentimientos de pesar y arrepentimiento.
Revisión de las oraciones condicionales.
Empleo del subjuntivo (presente).
5. Describir detalladamente el aspecto físico y el carácter de una persona real o imaginaria.
Colocación de adverbio y adjetivos.
Adjetivos compuestos.
Explicar rasgos de carácter y comportamiento.
Participio de presente y participio pasado.
Expresiones idiomáticas.
6. Mostrar acuerdo/desacuerdo. Dar explicaciones.
Conectores: par conséquent, pour cette raison, donc, le pourquoi, etc.
Expresiones idiomáticas.
7. Expresar sentimientos y hablar de las relaciones personales.
Être + adjetivos.
La expresión de la comparación (con sustantivos y adjetivos).
Verbos pronominales + adjetivos.
Verbos para expresar el desarrollo de las relaciones personales.
B) Léxico.
Relacionado con los temas tratados.
Fórmulas y expresiones.
C) Fonética.
Pronunciación de fonemas de especial dificultad.
Acentuación.
Entonación.
Ritmo.
Inglés
II. Reflexiones sobre la lengua.
A) Funciones del lenguaje y gramática.
1. Dar y pedir opiniones y consejos. Persuadir y advertir.
Oraciones de relativo especificativas y explicativas.
Oraciones subordinadas consecutivas introducidas por so/such... that.
Should/had better.
Nexos: although, even if, in spite of.
2. Solicitar información utilizando preguntas indirectas. Referirse a una información recibida anteriormente utilizando verbos específicos.
Estilo indirecto: preguntas.
Estilo indirecto con los siguientes verbos introductorios: accept, advise, agree, apologise, ask, beg, declare, explain, insist, invite, offer, etc.
Derivación: sufijos para formar adjetivos y sustantivos.
3. Narrar una biografía y planificar un relato.
Subordinadas de finalidad introducidas por so (that), (in order) to, in order not to, so as to, so as not to.
Adjetivos con too/enough.
Usos del infinitivo después de ciertos verbos y adjetivos.
Phrasal verbs.
4. Formular hipótesis y especular. Establecer condiciones y hablar de verdades generales. Expresar quejas, deseos y sentimientos de pesar y arrepentimiento.
Oraciones condicionales, revisión de los tres tipos.
Futuro con will.
Oraciones condicionales con unless/as long as/providing that.
I wish + pasado simple o perfecto.
I wish + would.
5. Describir detalladamente el aspecto físico y el carácter de una person