El Consejo de Ministros celebrado este martes ha aprobado una anteproyecto para modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial en la que va a incluir un examen escrito para el acceso a la carrera judicial y fiscal, va a ampliar el número de plazas de jueces y fiscales y de becas para opositores y además va a prohibir la financiación privada de asociaciones judiciales.
Así lo ha indicado este martes el ministro de Justicia, Félix Bolaños, en la rueda de prensa posterior al Consejo, quien considera que se trata de una avance esencial para la modernización del servicio público de la Justicia.
Así, ha indicado que la prueba de acceso a la carrera judicial incorporará un ejercicio escrito, que será anónimo, en el que se valorará la capacidad de escribir y relacionar conceptos jurídicos. Además de esa prueba habrá, como hasta ahora un examen tipo test y una prueba oral --en este momento había dos pruebas orales--.
También se va a establecer un sistema de becas para opositores por una cuantía equivalente al salario mínimo durante cuatro años y se habilitarán centros de estudio para que los aspirantes puedan acudir a estudiar y cantar sus temas durante el proceso de preparación.
Además ha señalado que se va a regular la financiación de las asociaciones judiciales profesionales, de modo que se va a excluir fuentes de financiación privada de las mismas.
Primeras reacciones
El portavoz del Secretariado de Juezas y Jueces para la Democracia, Edmundo Rodríguez, considera positivas las propuestas de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) que plantea el gobierno en el proyecto de ley que ha anunciado en el Consejo de ministros de 21 de enero de 2025.
“Reformar los ejercicios de acceso por turno libre a judicatura para que al menos uno sea práctico y no exclusivamente teórico es un acierto que supone limitar la oposición memorística y volver al sistema previo, que nunca debió abandonarse”, entiende Edmundo Rodríguez, que también pone en valor que se haya decidido “elevar a rango legal el régimen de concesión de becas para estudiar judicatura con una asignación digna, equivalente al Salario Mínimo Interprofesional, de larga duración y compatible con otras becas”.
Otro aspecto que destaca JJpD es la “necesaria vinculación del turno libre y el cuarto turno”, que se garantiza legalmente tenga lugar al mismo tiempo cuando se convocan oposiciones, pues según Rodríguez “estas convocatorias tienen que ser únicas, de modo que tengan lugar al tiempo las oposiciones por el turno libre y por el cuarto turno”.
También considera un “notable avance” que se pretende “publificar” el sistema de preparación de oposiciones habilitando al Centro de Estudios Judiciales para ello, ya que hasta ahora “es una actividad privada, pese a la importancia que para la sociedad tiene el reclutamiento de futuras juezas y jueces”.









