El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el Real Decreto que facilita el desarrollo normativo y la implementación del Real Decreto-ley 9/2024, de 23 de diciembre, el cual contempla, entre otros aspectos, la revalorización de las pensiones y otras prestaciones de la Seguridad Social.
A partir del 1 de enero, se aplicará un incremento general del 2,8% a las pensiones del sistema de Seguridad Social y de Clases Pasivas del Estado, junto con un aumento del 9% para las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital. Además, las pensiones mínimas experimentarán un incremento cercano al 6%. En total, esta revalorización impactará a 12 millones de pensiones del sistema.
Esto representa un aumento del 12% en los últimos dos años para las pensiones mínimas, superando el incremento del IPC, lo que permitirá a los pensionistas mejorar su poder adquisitivo y cumplir con la recomendación 15ª del Pacto de Toledo, que aboga por la solidaridad y la garantía de suficiencia.
Nuevo esquema de revalorización
En el marco de la regulación establecida en el año 2023 mediante el Real Decreto-ley 2/2023, el Gobierno ha implementado un nuevo esquema de revalorización que asegura, de manera específica, la suficiencia económica de las pensiones mínimas y no contributivas.
Para 2025, la pensión mínima para personas de 65 años o más, con cónyuge no a cargo, experimentará un aumento del 11,74% en dos años, lo que equivale a un incremento de 1.213 euros anuales, alcanzando los 830 euros mensuales. Por otro lado, las pensiones mínimas con cónyuge a cargo incrementarán en un 16,7% durante este mismo período, lo que representa un aumento de 2.259 euros anuales.
“De haber continuado con la regulación anterior del Gobierno del Partido Popular, el aumento de la pensión media mínima entre 2018 y 2025 habría sido apenas del 0,25%, es decir, solo 11 euros al mes para los pensionistas con cónyuge no a cargo. En cambio, nuestro Gobierno ha logrado que esta media pase de 624,1 euros a 830 euros al mes para este año. Esta mayor protección a las personas con pensiones más bajas solo es posible a través de políticas progresistas”, ha afirmado Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
En el caso de una pensión mínima de viudedad para un titular de 65 años o con discapacidad reconocida igual o superior al 65%, el crecimiento en los últimos dos años es del 11,66%, lo que se traduce en un incremento de 1.128,2 euros durante dicho período.









