El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley destinado a prevenir el consumo de alcohol y mitigar sus efectos en la población menor de edad. Este texto incluye, entre otras medidas, la facultad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para llevar a cabo pruebas de alcoholemia tanto a menores como a adultos en lugares y circunstancias específicas donde el consumo de alcohol esté prohibido, como en colegios e institutos.
Así, los agentes de la Policía y la Guardia Civil podrán realizar pruebas no invasivas, como el uso de etilómetros, y estas podrán repetirse si lo solicita la persona afectada. En cuanto a las sanciones, se establece que la multa impuesta a los menores por infracciones leves relacionadas con el consumo de alcohol podrá ser suspendida si participan en programas preventivos de sensibilización y concienciación, o en programas rehabilitadores, según el caso.
Este proyecto, que fue presentado ante el Consejo de Ministros el 30 de julio y sometido a consulta pública en agosto, ha sido aprobado en esta sesión y ahora avanzará en el proceso parlamentario. La iniciativa se basa en las recomendaciones de la Ponencia 'Menores sin alcohol' de la Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de las Drogas, y busca prevenir el consumo de alcohol, retrasar la edad de inicio y reducir los episodios de consumo intensivo entre este grupo vulnerable.
"Esta es una ley pionera que armoniza todas las leyes que teníamos a lo largo de nuestro territorio, leyes de las comunidades o leyes incluso municipales que abordaban este problema. Armoniza todas las medidas que ya estaban en marcha y añade unas medidas nuevas", destacó la ministra de Sanidad, Mónica García, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Además, el proyecto de Ley establece la prohibición del consumo de alcohol en centros de educación infantil, primaria, secundaria, bachillerato, formación profesional y enseñanzas artísticas elementales, aunque se permitirá en universidades. Asimismo, el consumo estará prohibido en centros de protección de menores y residencias estudiantiles que admitan a personas menores de edad.
El alcohol también estará prohibido en instalaciones deportivas, centros de ocio y espacios destinados a espectáculos públicos cuando estén dirigidos a menores."No existe una cantidad segura de alcohol de cualquier tipo que no implique un impacto negativo en la salud. Tenemos que desterrar de nuestro imaginario esa idea arraigada y anticientífica que dice que puede haber algunos beneficios en la salud con el consumo moderado", subrayó García.
Se prohíbe la publicidad a menos de 150 metros de centros educativos
El texto también contempla la restricción de la publicidad de bebidas alcohólicas en la vía pública, en un radio de 150 metros de centros educativos, centros de salud, servicios sociales y áreas de ocio infantil. Esta regulación entrará en vigor un año después de la publicación de la ley, sin afectar a las situaciones ya existentes. "Cabe decir que las bebidas fermentadas que tengan menos de un 0,5% de alcohol estarán permitidas", añadió García.
Además, se prohíbe cualquier forma directa, indirecta o encubierta de publicidad de bebidas alcohólicas o productos que simulen ser una bebida alcohólica incluyendo el nombre comercial, la denominación social, símbolos o marcas comerciales de las personas o empresas productoras de dichas bebidas, dirigida a personas menores de edad. También se restringe el uso en la publicidad de la imagen o voz de personas menores de 21 años, así como de personas mayores de edad cuando se presenten caracterizadas o disfrazadas de personas menores de edad; personas o personajes, reales o de ficción, cuya relevancia pública o su popularidad estén vinculadas con la población menor de edad, mujeres en estado de gestación, aunque hayan prestado su consentimiento, o la imagen de un feto.
En relación a esta normativa, se le preguntó a García si el Ministerio de Sanidad había consultado al sector para llegar a un consenso sobre la ley, a lo que la ministra de Sanidad respondió que han mantenido diálogos "con todo el mundo", aunque enfatizó que la ley se ha elaborado con un enfoque claro:"la protección de los entornos de los menores y de los adolescentes".
Limitación en la apertura de nuevas tiendas
El proyecto de ley también permitirá que las administraciones públicas, en el ámbito de la planificación urbanística, evalúen la apertura de nuevos establecimientos para prevenir el consumo de alcohol entre menores. "Teniendo en cuenta la concentración de puntos de venta minorista de bebidas en las inmediaciones de centros educativos, de protección social de personas menores de edad o establecimientos en los que se desarrollen espectáculos o actividades recreativas públicas destinadas a menores de edad", se detalla en el proyecto.
Además, el suministro automático de bebidas alcohólicas exigirá que las máquinas expendedoras cuenten con mecanismos técnicos "eficaces, con vigilancia y custodia directa" para impedir su acceso a menores. Estas máquinas no podrán ubicarse en la vía pública ni en lugares donde esté prohibida la venta o consumo de alcohol.
Los establecimientos de autoservicio deberán designar un área específica para la exhibición de bebidas alcohólicas, separada de los productos dirigidos a menores. Asimismo, aquellos comercios que se dediquen principalmente a la venta de productos para menores no podrán ofrecer bebidas alcohólicas ni exhibirlas en escaparates o en el interior.
Registros de consumo en la historia clínica
El texto también contempla el desarrollo de protocolos para detectar el consumo de alcohol en menores, así como la inclusión de registros de consumo en la historia clínica. En caso de que un menor de 16 años reciba atención en urgencias por intoxicación etílica, se llevará a cabo una evaluación integral que incluirá a sus padres.
Adicionalmente, se promoverá la inclusión de contenidos sobre la prevención del consumo de alcohol en los planes de estudio de primaria, secundaria, formación profesional, bachillerato y universidades, así como en la formación del profesorado. También se implementarán programas destinados a concienciar a las familias sobre los riesgos del alcohol y proporcionarles herramientas para prevenir su consumo entre los menores.









