Instrucción penal

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Eloy Velasco sobre el fiscal instructor: "no existe el delito de prevaricación del fiscal"

Durante el debate que surgió en la mesa redonda sobre el papel de la Fiscalía en la instrucción del delito, que tuvo lugar en el II Congreso de la Abogacía Madrileña, el magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, expresó sus dudas sobre la conveniencia de este giro tan radical en nuestro sistema procesal penal y puso sobre la mesa una cuestión fundamental: la de la falta de imparcialidad del fiscal y, sobre todo, la ausencia de medios de control a su actividad.

La sobrecarga de trabajo en los tribunales no excluye la aplicación de la atenuante de dilaciones excesivas en el procedimiento

El TS establece que la existencia de un volumen de trabajo en la administración de justicia alejado de lo que podrían considerarse los estándares deseables, no puede operar como elemento de exclusión de la atenuante prevista en el art. 21.6 del CP. . Entenderlo de otra manera conduciría a admitir que forman parte de la rutina de la instrucción penal interrupciones absolutamente inexplicables.

La sobrecarga de trabajo en los tribunales no excluye la aplicación de la atenuante de dilaciones excesivas en el procedimiento

El TS establece que la existencia de un volumen de trabajo en la administración de justicia alejado de lo que podrían considerarse los estándares deseables, no puede operar como elemento de exclusión de la atenuante prevista en el art. 21.6 del CP. . Entenderlo de otra manera conduciría a admitir que forman parte de la rutina de la instrucción penal interrupciones absolutamente inexplicables.

La sobrecarga de trabajo en los tribunales no excluye la aplicación de la atenuante de dilaciones excesivas en el procedimiento

El TS establece que la existencia de un volumen de trabajo en la administración de justicia alejado de lo que podrían considerarse los estándares deseables, no puede operar como elemento de exclusión de la atenuante prevista en el art. 21.6 del CP. . Entenderlo de otra manera conduciría a admitir que forman parte de la rutina de la instrucción penal interrupciones absolutamente inexplicables.